17 de nov. de 1871. 1, Maitland Park Road, Haverstock Hill. Londres.

Querido Liebknecht:

1) Sobre la impresión de los estatutos, etc., en la próxima carta.

2) Tus observaciones sobre mis consejos en Berlín se basan en un completo malentendido. Me declaré en contra de xxx manifestaciones para las cuales no existe motivo alguno, y en cambio he señalado “motivos” y otros inmediatamente próximos en los que xxx (?) manifestaciones tienen un trasfondo y perspectivas de éxito.

3) Primero tú y Bebel no acudís a la Conferencia, tampoco tomáis medidas para que vengan otros delegados, y luego imprimes una correspondencia de Boruttau, en la que éste, como instrumento tal vez inconsciente de la conspiración ginebrina contra el Consejo General, reprocha a este último no haber convocado delegados de Alemania. ¡Esto ha sido interpretado ya en Ginebra por los bakuninistas y por la ruin cola de la emigración conjurada con ellos, en el sentido de que el propio Marx ha perdido su influencia en Alemania!

4) Puedes suponer sin reparos que estoy informado con mayor exactitud que tú sobre las intrigas dentro de la Internacional. Si te escribo, pues, que no debe imprimirse en el Volksstaat ninguna carta de Boruttau que se refiera de algún modo a la Internacional (tampoco el manifiesto ya anunciado que el mismo Boruttau te ha enviado), has de decidir simplemente si quieres actuar contra nosotros o con nosotros. En este último caso, mis indicaciones, fundadas en un conocimiento exacto de las circunstancias, han de ser seguidas directamente.

5) Dado que aquí estamos muy descontentos con el modo y manera como se ha llevado hasta ahora el negocio de la Internacional, tengo, según encargo del Consejo General, el deber de ponerme directamente en comunicación con los principales lugares de Alemania, cosa que ya he comenzado.

6) Estamos aquí tan abrumados de trabajo internacional, que Engels y yo no hemos encontrado hasta ahora el tiempo para un prólogo al “Manifiesto Comunista”. En todo caso, no lo escribiremos para abrir una polémica con el señor Boruttau en el “Volksstaat”.

D. K. M.