16 de nov. del 71. Querido Jung: Por la carta adjunta, que le ruego tenga a bien devolverme, verá usted que hay una buena oportunidad de ponernos en contacto con los obreros parisinos, sin permiso de Roullier. ¿Existe una unión o sociedad de joyeros de cualquier tipo? En ese caso, sería bueno que usted se dirigiera directamente a ellos. La reducción de la jornada laboral de los joyeros parisinos sería muy importante para los londinenses, porque París es su principal plaza competidora. Saludo fraternal, Karl Marx