Londres, 23 de agosto de 1871

Querido Moro,

Con toda prisa. Adjunto B/57 68868, Londres, 27 de julio de 71. Cinco libras. Quédate allí todo el tiempo que puedas, te hará más bien que venir aquí; las muchachas de todos modos no vienen esta semana. Según el "Pall Mall", Lafargue también está libre. ¡Leßner dice que los lasalleanos han decidido demandarte si no reciben el dinero la semana próxima! Fränkel está aquí, fue elegido ayer, junto con Chalain y Bastelica, miembro del Consejo General. Hoy estuvo en mi casa con Rochat, no me parece ningún superdotado (?). Allsop estuvo ayer en el Consejo, me entregó para ti, para los refugiados, la suma de cinco chelines, sale de nuevo de la ciudad y volverá a escribirte; con el gentío, naturalmente, no hubo oportunidad de hablar más detenidamente con el hombre sordo. La carta de Jung de que yo debía lanzar un llamamiento a los yanquis la recibí ayer a las 7 de la tarde, o sea, demasiado tarde. Se acordó que tú estás encargado de redactar ese llamamiento y de despacharlo el próximo sábado por vapor. Si tú no puedes, yo puedo hacer algo por el estilo; la carta adjunta prueba que dará fruto. ¡Ayer ingresaron en total entre 2 y 3 libras! Toda la sesión se destinó nuevamente al debate de lo siguiente: Weston, Hales, Applegarth y otro de nuestros ingleses fueron invitados por G. Potter a una reunión en la que ¡también estaba el Dr. Engländer! Potter expuso que Sir Ed. Watkin había acordado con el gobierno canadiense un plan según el cual los prisioneros versalleses serían enviados al Canadá y allí recibirían, por cabeza, 1 acre de tierra – conjetura de que Thiers está detrás para quitarse a la gente de encima. Weston entusiasmado a favor, desvaría cada vez más. El final de la canción fue una moción de orden del día, muy buena, de Longuet, Theisz y Vaillant. Estoy abrumado desde la mañana hasta la noche, no puedo leer ni un periódico, abajo también tengo ahora otra vez a alguien esperando. Encima me han anunciado la visita de mis hermanos. Salut. Tu F. E.