Querido ciudadano Koll:

Después de haber recibido de Leßner £ 4, 1 s. 6 d. para los sastres de Pest, leí en periódicos alemanes que la huelga de los sastres en Pest había terminado. Escribí, por tanto, inmediatamente a Jakob Holländer (a la dirección de Johann Travnick etc., que el mismo Holländer había dado a la Asociación Obrera). En mi carta le comunicaba que había recibido de la Deutscher Arbeiterverein £ 4, 1 s. 6 d. para remitírselos, pero que leía en los periódicos alemanes que la huelga había terminado y, por eso, le preguntaba si –en caso de ser correcta esa noticia– les parecía bien a los sastres de Pest que yo entregase el dinero a la caja para los refugiados franceses. Le rogué que me contestara en seguida. Como no llegó respuesta, el 27 de junio (como ve usted por el recibo adjunto) entregué el dinero (en nombre de la Asociación Obrera) a la caja de refugiados. Lo hice bajo la reserva de que, si los obreros de Pest, por mediación de su corresponsal Holländer, me pedían otra disposición del dinero, las £ 4, 1 s. 6 d. que yo había desembolsado de la caja de refugiados se pusieran a mi nombre, considerándose como contribución personal mía, y yo, en cambio, enviaría el dinero a Pest por cuenta de la Asociación Obrera. Sin embargo, no llegó contestación de Pest y, con ello, di el asunto por concluido. Pero, a consecuencia de su carta, he escrito ahora a Bachruch (un obrero húngaro en París), rogándole que, por vía segura, pregunte a Jacob Holländer en Pest y le inste a responder de inmediato a mi carta. Al mismo tiempo, le ruego que comunique a la asociación mi baja de la misma.

Su atento y seguro servidor, Karl Marx