le contestó: Vous avez signé votre propre condamnation! [¡Usted mismo ha firmado su propia condena!]. Trochu consideraba mucho más importante mantener a raya a los rojos en París, con la ayuda de sus guardaespaldas bretones (que le prestaban los mismos servicios que los corsos a Luis Bonaparte), que vencer a los prusianos. Este es el verdadero secreto de las derrotas sufridas, tanto en París, como en el resto de Francia, dondequiera que la burguesía, de acuerdo con las autoridades locales, ha aplicado el mismo principio.

Una vez llevado el plan de Trochu hasta su climax —hasta el punto en que París se vio precisado a rendirse o a morirse de hambre— a Julio Favre y Compañía sólo les quedaba por imitar el ejemplo del comandante de la ciudadela de Toul.? No capituló. Se limitó a declarar a los prusianos que la falta de víveres lo obligaba a cesar en la defensa y a abrir las puertas de la fortaleza. Hicieran ellos lo que quisieran. Pero Julio Favre no se conformó con firmar una capitulación con todas las de la ley. Después de declarar que él, sus colegas del gobierno y París eran prisioneros del roi de Prusse [rey de Prusia], tuvo el descaro de ACTUAR EN NOMBRE DE TODA Francia. Fuera de París, ¿qué sabía él de la situación de Francia? Absolutamente nada, salvo lo que Bismarck tenía la amabilidad de decirle.

Es más, estos Messieurs les prisonniers du roi de Prusse [señores prisioneros del rey de Prusia] llegaron hasta declarar que la fracción del gobierno refugiada en Burdeos,* que aun estaba libre, ya no disponía de los plenos poderes que se le habían otorgado, y tendría que ACTUAR DE CONFORMIDAD con ellos, CON LOS PRISIONEROS DEL REY DE PRUSIA. Y puesto que, como prisoneros de guerra, SÓLO PODÍAN ACTUAR según el dictado de su vencedor, su modo de proceder resultó, de hecho, en una proclamación del rey de Prusia como AUTORIDAD SUPREMA en Francia.

El propio Luis Bonaparte, después de capitular y entregarse prisionero en Sedan, no se mostró tan descarado. En respuesta a las proposiciones de Bismarck, declaró que no podía entablar negociación alguna 2 La ciudadela de Toul estaba sitiada desde el 19 de agosto de 1870. El 23 de setiembre, Hiick, que comandaba la plaza, renunció a la resistencia. 3 Julio Favre y Bismarck firmaron una convención de armisticio el 28 de enero de 1871. En ella se preveía la elección de una Asamblea nacional que decidiría por la paz o por la guerra. Las elecciones se celebraron el 8 de febrero. Thiers, designado jefe del poder ejecutivo, entabló de inmediato con Bismarck las negociaciones que llevaron a la firma, el 26 de febrero, en Versalles, de los preliminares para la paz. El propio tratado se firmó el 10 de mayo en Francfort. % A mediados de setiembre de 1870, varios ministros del gobierno de la Defensa nacional —constituido el día 4 en París— abandonaron la capital para organizar la resistencia en provincia. La delegación, presidida por Gambetta, se instaló primero en Tours y luego, el 6 de diciembre, pasó a Burdeos. porque, siendo prisionero de Prusia, había dejado de tener toda autoridad en Francia. J. Favre hubiera podido aceptar, a lo sumo, un armisticio para toda Francia BAJO CONDICIÓN, es decir, con la reserva de que el acuerdo fuera ratificado por el gobierno de Burdeos, el único que tuviese autoridad y poder para discurrir las cláusulas de esa tregua con los prusianos. En todo caso, ¡esto no hubiera permitido que los prusianos excluyeran del armisticio al sector ORIENTAL del teatro de la guerra, ni que redondearon en forma tan ventajosa para ellos su zona de ocupación! Con la insolencia a que da lugar la usurpación cometida por sus prisioneros que, ya cautivos, siguen desempeñando el papel del gobierno francés, Bismarck interviene sans géne [sin pena alguna] en los asuntos internos de Francia. Protesta, el muy noble, por el decreto de Gambetta sobre las elecciones generales en la Assamblée [ Asamblea]. ¡pretextando que esto sería un atentado contra la libertad electoral! Indeed! [¡De veras!] Gambetta debería ripostar protestando por el estado de sitio y por todo lo que, en Alemania, suprime la libertad de elecciones en el Reichstag.

¡Yo espero que Bismarck mantendrá sus condiciones de paz!* ¡Una contribución de guerra de 400 millones de libras esterlinas, la mitad de la deuda inglesa! ¡Este sí es un lenguaje que hasta los burgueses franceses comprenderán! Tal vez lleguen a entender por fin que, por muy mal que vayan las cosas, TIENEN TODAS LAS DE GANAR continuando la guerra.

La mob [canalla], distinguida o no, juzga según la apariencia, la fachada, el éxito inmediato. Durante veinte años ha puesto a Luis Bonaparte por las nubes all over the world [en el mundo entero]. Yo, desde luego, aun cuando estaba en su apogée [apogeo]. siempre he repetido que era un CANALLA MEDIOCRE. La misma opinión tengo del junker Bismarck. Sin embargo, no creo que Bismarck sería tan tonto como parece, si tuviera las manos libres en su diplomacia. La cancillería rusa ha enmarañado a este hombre en unas redes de las que sólo un león podría zafarse, y él no es ningún león.

Por ejemplo, ¡Bismarck exige que Francia le entregue sus 20 mejores navíos de guerra y, en la India, Pondichery! Semejante idea no hubiera surgido en la mente de un verdadero diplomático prusiano. Porque sabría que, una vez pasado a Prusia, Pondichery no sería más que una 5 El decreto del 31 de enero de 1871 (del gobierno de Burdeos) privaba del derecho al voto a aquellas personalidades que se habian comprometido con el Segundo Imperio. El 3 de febrero, Bismarck protestó contra esta limitación. El día 4. un decreto del gobierno de París anuló la decisión tomada en Burdeos el 31 de enero, y Gambetta renunció.

$ Habían sido anunciadas por el Times el 2 de febrero de 1871. garantía prusiana en manos de Inglaterra; que esta, si quisiera, capturaría esos 20 navíos antes de que entraran en el Báltico, y que exigencias de este tipo sólo pueden tener un fin: el de inspirarle desconfianza a John Bull antes de que los prusianos estén out of the French wood [fuera del bosque francés]; y, desde el punto de vista de Prusia, este fin es absurdo. Rusia sí tenía interés en provocar precisamente este resul. tado, para asegurarse aun más el vasallaje de Prusia. En definitiva, estas exigencias han provocado un viraje total en el seno de la pacífica burguesía inglesa. Ahora todos piden la guerra a voz en cuello. Esta provocación a Inglaterra y esta amenaza a sus intereses han cundido el pánico incluso entre los burgueses. Es muy probable que, gracias a esta CORDURA tan PRUSIANA, Gladstone y Compañía will be kicked out of office and supplanted by a ministry declaring war against Prusia [acaben de patitas en la calle y sean sustituidos por un ministerio que declarará la guerra a Prusia].

Por otra parte, la situación en Rusia parece ser muy difícil. Desde que Guillermo se ha metamorfoseado en emperador, el partido viejo-moscovita, antialemán, está de nuevo en primera línea, con el presunto heredero a la cabeza. Tiene la opinión pública de su parte. No entiende nada de la sutil política de Gortchakov. Es probable, pues, que el zar” se vea precisado a modificar totalmente la orientación de su política exterior, o bien 4hat he will be obliged to kick the bucket [tenga que morder el polvo] como sus predecesores Alejandro 1, Pablo y Pedro 1. Si se produjera un cambio de política en Inglaterra y en Rusia simultáneamente, where would Prusia be [¿qué sería de Prusia], en este momento en que sus fronteras del nordeste y su sureste están abiertas a la invasión sin resistencia posible, y el poderío militar de Alemania está agotado? ¡No debemos olvidar que la Alemania prusiana envió a Francia, desde el comienzo de la guerra, 1500 000 hombres, y que de todos ellos sólo quedan en activo 700 000!

Contrariamente a las apariencias, la situación de Prusia es, pues, anything but pleasant [todo, menos agradable]. Si Francia resiste, si aprovecha el armisticio para reorganizar su ejército y logra darle a la guerra, por fin, un carácter verdaderamente revolucionario —ese zorro de Bismarck hace todo lo posible to this end [para lograr este fin]—, el joven Imperio prusiano-germánico bien podría recibir el bautismo de una paliza tan recia como no se lo imagina.

My best compliments to the comtess an [Mis mejores deseos para la «condesa» y] Fránzchen.

Tuyo K. M.

7 Alejandro 11.

A Propósito: Una vez me hablaste de un libro de Haxthausen, sobre la situación de la propiedad de la tierra en Westfalia (me parece). Te agradecería que me lo enviaras. Por favor, mándale al doctor Jacoby (Kónigsberg) el recorte adjunto, pero certifícalo por precaución. Pídele a tu esposa que ponga la dirección del doctor Jacoby en la carta adjunta.

Jenny me encarga transmitir sus recuerdos a Trautchen, Frinzchen y Wenzelchen:? aquí van.

8 Diminutivos afectuosos que designaban a la señora Kugelmann, a su hija y al propio Kugelmann.

Carta de Marx al Daily News de Londres, de fecha 16 de febrero de 1871. La redacción del Daily News la tituló: La libertad de prensa y de expresión en Alemania Al Editor del Daily News.

Señor: Cuando Bismarck acusó al gobierno francés de «querer impedir que en Francia la opinión pública se expresara libremente a través de la prensa y la elección de diputados», sólo quiso hacer, por supuesto, un chiste berlinés. Si usted quiere conocer la «verdadera» opinión francesa, ¡diríjase por favor al señor Stieber, editor del Moniteur de Versalles y conocido soplón prusiano! Por orden expresa de Bismarck, los señores Bebel y Liebknecht fueron detenidos y acusados de alta traición, simplemente porque habían osado cumplir con su deber de diputados alemanes, es decir, habían protestado en el Reichstag contra la anexión de Alsacia y Lorena, habían votado en contra de nuevos créditos de guerra, habian expresado su simpatía por la República francesa y denunciado la tentativa de convertir a Alemania en un AMPLIO cuartel prusiano. Por expresar estas mismas opiniones, los miembros del Comité socialdemócrata de Braunschwig se ven tratados, desde comienzos de septiembre último, como presidiarios, y son constantemente objeto de persecuciones por alta traición que lindan con la farsa. Numerosos trabajadores que difundieron el manifiesto de Braunschwig corrieron la misma suerte. Con pretextos análogos, Hepner, segundo redactor del Volksstaat de Leipzig, está acusado también de alta traición. La difusión de los raros periódicos independientes alemanes que aun existen fuera de Prusia está prohibida en los estados de los Hohenzollern. A diario se repite la dispersión, por parte de la policía, de los mítines de los trabajadores en favor de una paz digna con Francia. En virtud de la doctrina oficial prusiana, tal como el general Vogel de Falkenstein tuvo la ingenuidad de formularla, cualquier alemán que «trate de oponerse a los objetivos del Estado Mayor prusiano en Francia» es considerado culpable de alta traición. Si Gambetta y compañía se vieran en la situación. como los Hohenzollern,