London, 21 January 1871
1 Maitland Park Road,
Haverstock Hill, N.W.

Querido Harney:

Necesito, para el segundo volumen de mi Crítica de la economía política, documentos sobre la disposición de tierras públicas en los United States desde el comienzo de la Guerra Civil. El Sr. S. Meyer, amigo mío de New York, me ha aconsejado que me dirija al Sr. Wilson, Comisionado de la Oficina General de Tierras, en Washington. Como no estoy en absoluto al corriente de la forma en que esto debe hacerse, me dirijo a ti. Quizás actúes tú como mi negociador.

En la primavera se ofrecerá una segunda edición en Germany del primer volumen de mi obra. Una traducción rusa en St Petersburg ha sido detenida por la policía moscovita, y una edición francesa en Paris por la guerra. Un «homme de lettres» de New York me propuso preparar una traducción inglesa para los United States, pero rechacé el ofrecimiento porque no me pareció un hombre competente para la tarea.

Por medio de nuestro Consejo Internacional hemos agitado a la clase obrera inglesa y provocado numerosas manifestaciones en favor de la República Francesa y contra la política del untuoso Gladstone, que se ha convertido en un instrumento servil en manos de la nieta de George III y de la suegra de «Fritz». Desgraciadamente, algunos de los principales obreros —como el Sr. Mottershead, viejo chartista y miembro de nuestro Consejo— han sido comprados por la Peace Society. En London no pueden hacer daño, pero sí lo hacen en las provincias.

Los Consejos de los Sindicatos de Manchester y Birmingham se han convertido últimamente en agentes activos del Consejo General de la «Internacional». En London, lamento decirlo, la mayoría de los representantes obreros no utilizan su posición en nuestro consejo sino como medio para alcanzar sus mezquinos fines personales. Entrar en la Cámara de los Comunes por las buenas o por las malas es su ultima Thule, y nada les gusta más que codearse con los lores y los miembros del Parlamento, que los miman y corrompen.

Por la carta que adjunto al The Daily News puedes juzgar el estado de cosas en Germany.

La señora Marx y F. Engels te envían sus mejores saludos.

Salut et fraternité.

Tuyo,
Karl Marx