1. Corrección.

Elaborado el .

Karl Marx/Friedrich Engels

Al Comité del Partido Obrero Socialdemócrata Alemán

["Der Volksstaat" Nº 51 del 26 de junio de 1870]

86, Mornington Street,

Stockport Road, Manchester

Londres, 14 de junio de 1870

¡Queridos amigos!

Recibo hoy una carta de Stumpf (Maguncia) en la que, entre otras cosas, se dice:

«Liebknecht me encarga que te escriba que, debido a las elecciones al Reichstag, que caen justamente en esta época, tal vez fuera mejor celebrar aquí el congreso el 5 de octubre. El congreso de Stuttgart acordó también el lunes pasado trabajar a favor del 5 de octubre. Se dice que Geib ha recibido el encargo de escribirte al respecto.»

Tanto Liebknecht como los demás miembros de la Internacional deberían al menos estar familiarizados con sus estatutos, en los que se dice expresamente:

«§ 3. El Consejo General puede, en caso necesario,
cambiar el lugar
, pero
no está facultado
para
aplazar la fecha de la reunión
.»

Cuando defendí en el seno del Consejo General vuestra urgente invitación de trasladar el congreso a Alemania, di naturalmente por supuesto que habíais sopesado todas las circunstancias. De un aplazamiento de la fecha no puede hablarse, conforme a los estatutos.

Otro pasaje de la carta de Stumpf tampoco resulta en modo alguno tranquilizador.

Reza así:

«Vengo ahora mismo del alcalde. Quiere un ciudadano solvente como garante de que,
si hubiera peleas por parte de los schweitzerianos
, la ciudad pueda resarcirse de los eventuales desperfectos en el Salón de Mármol del Palacio Electoral, que se nos ha prometido para el congreso, etc.»

Habéis propuesto las ciudades de Maguncia, Darmstadt o Mannheim, asumiendo de hecho, por tanto, ante el Consejo General, la responsabilidad de que el congreso pueda celebrarse en cualquiera de estas ciudades sin escenas escandalosas que pondrían en ridículo a la Internacional y, muy especialmente, a la clase obrera alemana ante los ojos del mundo entero. Espero que, a este respecto, se tomen todas las medidas de precaución necesarias.

¿Cuál es la relación numérica de los schweitzerianos en Maguncia y sus alrededores con respecto a vuestra gente?

En caso de que no se pueda evitar un escándalo, debe procurarse de antemano que este recaiga sobre sus instigadores. Habría que denunciar en "Der Volksstaat", en "Zukunft" y en otros periódicos alemanes accesibles el plan de la policía prusiana de, mediante su instrumento, la organización de Schweitzer, imposibilitar el congreso internacional en Maguncia –cuya reunión no puede impedir directamente– u obstaculizar la tranquila celebración de sus sesiones. Tan pronto como esto se haya hecho en Alemania, el Consejo General se encargará de que se publiquen notas similares en Londres, París, etc. Un conflicto con el señor Bismarck bien puede permitírselo la Internacional, pero no unas supuestas y espontáneas "peleas obreras nacional-alemanas" bajo la etiqueta de "luchas de principios".

Stumpf se encargará seguramente –en coordinación con vosotros– de que los delegados encuentren alojamientos baratos.

Salut et fraternité |Saludo y fraternidad|

Karl Marx

Aprovecho la ocasión para enviar mis mejores saludos al Comité. Desde que los señores schweitzerianos de Forst comunicaron de antemano al alcalde su intención de provocar una trifulca, y este permitió que la cosa siguiera su curso, queda constatada la conexión de estos señores con la policía. Tal vez Stumpf podría, por mediación del alcalde de Maguncia, hacer preguntar a los señores schweitzerianos si tienen el encargo de "pegar". Por lo demás, ya sería hora de que esta gente fuera desenmascarada en toda la prensa como puros agentes de policía y, allí donde vuelvan a intentar "pegar", se les devuelva el golpe como es debido. En el congreso eso no es posible, naturalmente, pero hasta entonces bien pueden haber recibido ya tantos palos que tengan bastante. Cómo presenta el señor Bismarck estas cosas en la prensa inglesa lo muestra el recorte adjunto, que está dando la vuelta por todos los periódicos. La "North German Corr[espondence]" es un órgano de Bismarck fundado con dinero de los Güelfos.

Con los mejores saludos

F. Engels