Was schert mich Weil, was schert mich Kind, Ich trage hübsches Verlangen;

Lass sie bettlen gehn, wenn sie hungrig sind- Mein Kaiser, mein Kaiser gefangen! *

La historia mundial es con seguridad la más grande de las poetisas; hasta ha logrado parodiarlo a Heine. “¡Cautivo! ¡Cautivo el Emperador!" Y lo que es más, cautivo de los “hediondos prusianos”. Y el pobre Gui- llermo *? se queda mirando y asegura a todo el mundo por centésima vez que es completamente inocente de todo el asunto y que se trata de la voluntad divina. Guillermo se parece al escolar que ante la pregunta “¿Quién creó el mundo?” responde “Perdón, señor maestro, lo hice yo, pero ¡no lo haré nunca másl”

Y luego se presenta el miserable Jules Favre proponiendo que Pali- kao, Trochu y algunos arcadianos formen gobierno. Nunca hubo una pandilla tan miserable. Pero de todas maneras es de esperar que cuando esto se conozca en Paris pase algo. No puedo creer que este aluvión de noticias, que seguramente se difundirán hoy o mañana, deje de pro- ducir algún efecto. Quizás un gobierno de izquierda, que después de alguna demostración de resistencia concluya la paz.

La guerra ha llegado a su fin. En Francia ya no hay ejército. En cuanto capitule Bazine —lo que indudablemente ocurrirá esta semana— la mitad del ejército alemán marchará hacia París y la otra mitad cruzará el Loire para limpiar al país de todo destacamento armado...

Independientemente de sus aspectos puramente teutónicos el lío de Alsacia es fundamentalmente de tipo estratégico y fue urdido para obtener

2 —¿La mujer?... pe qué me importa?

¿Los hijos?... El alma absorta

Llora desdicha mayor.

¿Pan les falta? ¡Por Dios vivo!

¡Que Jo mendiguen!... ¡Cautivo!

¡Cautivo el Emperador!

E. Heine. El libro de los cantares, “Los granaderos”. Buenos Aires, Ed. Sopena, 1952. (Ed.)

** Guillermo 1. (Ed.)

230 Co MARA 1. ENCELS

la linea de los Vosgos y la Lorena alemana como país limitrofe. (Frontera idiomática: si trazas uma línea recta de Donon a Schirieck [en los Vosgos] siguiendo durante una hora en dirección al este de Longny, donde se encuentran las fronteras de Bélgica. Luxemburgo v Francia. tendrás casi exactamente la frontera idiomática; y de Donon bajando por los Vosgos hasta la frontera suiza.) hacia el norte de PDonon. los Vosgos no son tan altos y escarpados como en cl sur. Unicamente los estúpidos del Staatsanzeiger ” y Brass y Cia. *%. pueden suponer que Francia quedará “estrangulada” porque se le recorte esta estrecha franja con su millón y cuarto, o algo ast, de habitantes. Igualmente absurdes son los lamentos de los filisteos que piden “garantías”, pero hablan porque se adaptan a la basura de la Corte [...] En el Sarre, los fran- ceses hicieron todo el daño que pudieron. Por supuesto que el bombar- deo sólo duró unas pocas horas, v no día y noche como en Estrasburgo [...] Si en el curso de la defensa de Paris no ocurre nada extraordinario, ésta será un episodio entretenido. Los constantes temores de los france- ses, que provienen del miedo al momento en que tendrán que conocer realmente la verdad, dan una idea mucho más clara del reinado del terror. No entendemos esta expresión como el reino de gente que inspira te- rror, par el contrario, es cl reino de la gente aterrorizada. El terror consiste en su mayor parte de crueldades inútiles perpetradas por, perso- nas asustadas para conseguir su propia seguridad. Estoy convencido de que el abominable reinado del terror de 1793 es casi exclusivamente un producto del burgués sobreexcitado que presame de patriota, del pe- queño burgués fuera de sí y con los pantalones Menos y 1: gentuza del bajo fondo que sabe cómo sacarle provecho al terror. Estas son precisa- mente las clases que también intervienen en el terror actual.

Ar Cuando cl emperador Napoleón 1 fue tomado prisionero la guerra cambió de carácter. En su artículo del 17 de setiembre de 1870 para Pall Mall Gazette, Engels. escribía:

“Hoy, cuando cl inmenso poderío militar de Alemania, organi- zado en base al sistema prusiano, se Neva todo por delante, la gente empieza a preguntarse quién y cómo debe combatir a los prusianos. Y puesto que 1 ua suena en la que en un principio Alemania no hizo noo contra cel chauvinisme. francés, parece conver- tirse gradual pero s vento, en una guerra en-interés de un nuvo chauvinisme alemán, vale “E pena analizar la cuestión [...] Si la guerra continúa hasta cl desmembramiento de Francia, ese amargo fin que reclaman los filisteos alemanes, podemos estar seguros de que los franceses adoptarán ese principio. Hasta ahora han sido una nación belicosa, pero no militar [...P?

* SMuebenzeiger: órgano oticiald del gobierno prosiane. (Ed. e ass y Cia. lasmarchiamos, editores de la Norddenstsche Algememe Zee

mun. (Ed)

Después de ta derrota de Sedan, la monarquía fue derrocada en París. Se organizó un gobierno de defensa nacional, cuya tirca era librar la lucha contra la ocupación de otras regiones de Francia. 1111 de noviembre de 1870 Engels escribía en Pall Mall Gazette:

“Durante las últimas seis semanas, el carácter de la quer experimentó un notable cambio. Los ejércitos regulares de Fruta han desaparecido; continúan la contienda reclutas cuya falta «de «un trenamiento los hace más o menos irregulares. Cuando intentin luchar en masa en campo abierto son derrotados con facilidad; puro cuando pelean al resguardo de barricadas y en aldeas y cincdides fortificadas, pueden ofrecer gran resistencia. En esta clase de com bate, en sorpresas nocturnas y otros golpes de guerra menor, sm estimulados por proclamus y órdenes del gobierno, que también ordena a la población del distrito en donde operan, que les preste toda clase de apoyo.”

Para contraatacar esta guerra en pequeña escala los alemanes rc:<u rrieron al terror más intenso (incendio de aldeas, fusilamientos de quienes eran apresados portando armas, etc.). Al respecto, Engels recuerda los métodos de resistencia armada empleados por las masas en las guerras alemanas de liberación, la

“vieja y semirrevolucionaria Landsturm Ordnung” * [...] “redacta- da |...] en este espíritu de intransigente resistencia nacional, en la cual se justifican todos los medios y los más eficaces son los mejores. Pero entonces todo esto debían hacerlo los prusianos en, contra de los franceses, y si los franceses proceden del mismo modo con los | prusianos, la cosa es muy diferente. Lo que en un caso era patrio- y tismo se convierte en el otro, en bandidaje y cobarde asesinato.”