NOTAS SOBRE LA GUERRA - XI tro cuerpos demuestra que el éxito logrado por ellos era incompleto. El capitán Jeannereau, que el 17 llegó de Brie a Conflent, encontró allí a dos regimientos de caballería de la guardia francesa, en completo desorden y dispuesto a huir en retirada al solo grito de “¡llegan los prusianos!” Esto demuestra que si el 16 por la tarde el camino a través de Étienne no estaba ocupado por los alemanes, éstos se encontraban tan cerca que era imposible replegarse por él sin afrontar un nuevo combate. Pero sin duda Bazaine había abandonado toda idea de retirarse, una vez fortificado en la sólida posición de Gravelotte, y allí esperó el ataque de los alemanes, que se produjo el 18. La meseta, por la que pasa la carretera de Mars-la-Tour a través de Gravelotte hacia Metz, está cortada por una serie de profundas quebradas, formadas por riachuelos que van de norte a sur hacia el Mosela. Una de esas quebradas está inmediatamente delante de Gravelotte (al oeste), otras dos pasan paralelas detrás de la primera. Cada una forma una posición defensiva muy fuerte, que fue consolidaba más aún con fortificaciones de tierra, barricadas y troneras en los patios de las granjas y en las aldeas, ubicadas en puntos importantes en el aspecto táctico. Por lo que se ve, a Bazaine sólo le quedaba la esperanza de recibir al enemigo en una posición sólidamente fortificada, permitirle destrozarse contra ella, hacerlo retroceder con una poderosa contraofensiva y, de ese modo, dejar despejada la carretera a Verdón. Pero el ataque se realizó con tantas fuerzas y con tal energía, que el enemigo se apoderaba de una posición tras otra, y el ejército del Rin fue repelido hasta los mismos cañones de Metz. Frente a catorce o quince divisiones.francesas actuaban doce divisiones alemanas y otras cuatro quedaban en la reserva. El número de efectivos que se incorporaron al combate por ambas partes era casi igual, con una pequeña superioridad numérica del lado alemán, ya que cuatro o seis de sus cuerpos estaban casi intactos; pero esa insignificante superioridad numérica no podía nivelar en medida alguna, la fuerza de las posiciones francesas.

La opinión pública francesa no se decide todavía a reconocer la gravedad de la situación que se le ha creado a Bazaine y a su ejército, semejante a aquella en que el general Bonaparte colocó a Wurmser en Mantua, en 1796, y a Mack en Ulm, en 1805. Que el brillante ejército del Rin, la esperanza y la fuerza de Francia, se vea después de una campaña de dos 202 FEDERICO ENGELS / TEMAS MILITARES NOTAS SOBRE LA GUERRA - XI 203 semanas, ante la alternativa de tratar de abrirse paso, en las condiciones más funestas, a través del frente enemigo o capitular, supera todo lo que los franceses puedan obligarse^a creer. Buscan toda clase de explicación. Una de las teorías afirma que Bazaine, por decirlo así, se sacrifica para permitir que Mac-Mahon y París ganen tiempo. Mientras Bazaine detiene a dos de los tres ejércitos alemanes junto a Metz, París puede organizar su defensa, y Mac-Mahon tendrá tiempo para crear un nuevo ejército. Bazaine, por consiguiente, no se queda en Metz porque no tenga otra salida, sino porque lo exigen los intereses de Francia. Pero cabe preguntarse: ¿dónde están las unidades que constituirán el ejército de Mac-Mahon? Su propio ejército, que cuenta ahora con unos 15.000 hombres; los restos de las tropas de de Faillie, desordenadas y^ diseminadas por la larga retirada en rodeo -dicen que llegó a Vitry-leFrangóis sólo con 7.000 u 8.000 hombres ; quizas una de las divisiones de Canrobert; dos divisiones del cuerpo de Félix Douay, las cuales, por lo visto, nadie sabe donde se encuentran. En total, aproximadamente 40.000 hombres, incluyendo la infantería de marina, que forma parte de la expedición baltica que se planeaba. En este número están comprendidos todos los batallones y escuadrones que le quedaron a Francia de su antiguo ejército, fuera de Metz. Pueden sumársele cuatro batallones. Parece que están llegando ahora a París en cantidad bastante numerosa, pero reforzados en gran medida por reclutas. El número total de estas tropas puede ascender, aproximadamente, a 130.000 y aun a 150.000 hombres; pero este ejército nuevo no puede compararse por su calidad al viejo ejército del Rin. Sus antiguos regimientos están muy desrno- . ralizados. Los nuevos batallones se han formado con apresuramiento, cuentan en sus efectivos con muchos reclutas y ^no pueden ser completados por una oficialidad como la del viejo ejército. Por lo que parece, la proporción de caballería y artillería no es muy grande; la masa fundamental de caballería se encuentra en Metz, y en algunos casos, las reservas necesarias para formar nuevas baterías, arneses, etc., existen solo sobre el papel. En el número del domingo de Le Temps, Jeannereau cita un ejemplo de ello. En cuanto a la guardia móvil, después de haber sido nuevamente trasladada de Chalons a Saint-Maur, en las proximidades de París, parece que se^ ha dispersado por completo debido a la insuficiencia de provisiones. Y a fin de ganar tiempo para crear fuerzas semejantes, Francia deberá sacrificar todo su mejor ejército. En efecto, este ejército ha sido sacrificado, si es cierto que se halla encerrado en Metz. Si Bazaine ha colocado intencionalmente su ejército en la situación en que ahora se encuentra, cometió un error, en comparación con el cual todos los que se han cometido en esta guerra nada significan. En cuanto a los rumores de que Bazaine se ha retirado de Metz y se ha reunido con Mac-Mahon en Montmedi, lanzados ayer por el diario Standard, el resumen militar que publica esta mañana él mismo diario los refuta suficientemente. Si algunos destacamentos de las tropas de Bazaine han logrado inclusive escapar hacia el norte durante los últimos combates junto a Mars-la-Tour, o después de ellos, la masa fundamental de su ejército sigue encerrada en Metz. 204 FEDERICO ENGELS / TEMAS MILITARES Escrito por F. Engels en inglés, el 23 de agosto de 1870.

Publicado por primera vez en Poli Malí Gazette, el 24 de agosto de 1870.

C. Marx y F. Engels, Obras, t. XIII, p. II.

NOTAS SOBRE LA GUERRA - XII Los dos últimos acontecimientos de la guerra son los siguientes: el Kronprinz avanza hacia Châlons, y Mac-Mahon ha retirado todo su ejército de Reims, pero no se sabe exactamente hacia dónde. Según los informes franceses, MacMahon considera que la guerra se está desarrollando con demasiada lentitud; para acelerar su desenlace, según dicen, salió de Reims en apoyo de Bazaine. Ello, en efecto, aceleraría la marcha de los acontecimientos, inclusive hasta la crisis final.

En nuestro artículo del miércoles * determinamos que el número de las tropas de Mac-Mahon oscilaría entre 130.000 y 150.000 hombres, suponiendo que se le habían sumado todas las tropas de París. Nuestras suposiciones fueron justas en cuanto a que en Châlons habían quedado tropas de sus propias unidades y de las de Faillie, y que también allí estaban dos divisiones del cuerpo de Douay, que, como ahora se sabe, llegó hasta allí haciendo un rodeo por vía férrea, a través de París, así como la infantería de marina y otras unidades del cuerpo del Báltico. Pero ahora nos enteramos de que en los fuertes que rodean a París se encuentran todavía las tropas de línea, que parte de las unidades de Mac-Mahon y de Frossard, principalmente la caballería, han vuelto a París para su nueva formación, y que en el campamento de Mac-Mahon sólo quedaron 80.000 hombres pertenecientes a las tropas regulares. Por eso podemos restar de nuestra cuenta a 25.000 hombres y establecer que el número máximo de las tropas de Mac-Mahon asciende a 110.000 ó 120.000 hombres, una tercera parte de los cuales son reclutas sin instrucción. Y con ejército de esa índole salió de Metz, como dicen, para acudir en ayuda de Bazaine. # Se trata del anterior, Notas sobre la guerra—XI. (Ed.)