Londres, 7 de agosto de 1870. Querido Oswald, Iterum Crispinus. Friedrich Engels os permite poner su nombre bajo la alocución, pero, notabene, bajo la expresa condición de que se ponga la misma reserva literal que bajo mi nombre. Vuestro K. M. H. J. Rothschild, comerciante (alemán, es decir, prusiano) permite lo mismo bajo la misma condición. A propósito. El pasaje en que, aunque apuntado con la más extrema delicadeza diplomática, se indica el carácter defensivo de la guerra por parte alemana, ¿ha quedado, con todo, en pie?