Estado Mayor del 8<? cuerpo. Es probable que las tropas que pasaron por Tréveris formen parte de otro cuerpo, llegado desde el norte a través de Eifel. Por último, hemos sabido de fuente particular, que el 27 [de julio] el 7° cuerpo de ejercito salió de Aquisgrán y atravesó Tréveris en dirección a la frontera.

Así pues, vemos que por lo menos tres cuerpos de ejército, o cerca de 100.000 hombres, han sido adelantados a la linea del Sarre. Dos de ellos, el 7<? y el 8<?, forman parte del ejército del norte del general Steinmetz (el 7?, 8<?, 9? y 10? cuerpos). Ello permite suponer que todo ese ejercito esta concentrado en la actualidad entre Saarburg y Saarbrücken. Si 30.000 hombres de caballería (o una cifra aproximada) se hallaban realmente en las proximidades de Colonia, habrían debido pasar por Eifel y Mosela en dirección al Sarre. Toda esta agrupación de tropas parecería indicar que los alemanes asestaran el golpe principal con su flanco derecho entre Metz y Saarlouis, en dirección al valle del alto Nid. Si la caballería de la reserva ya ha pasado realmente en la dirección indicada, esta suposición se convertirá en certeza.

Este plan implica la concentración de todo el ejercito alemán entre los Vosgos y el Mosela. El ejercito central (del príncipe Federico Carlos, compuesto por el 2°, 39, 4g y 12*? cuerpos) debería Ocupar las posiciones lindantes con el flanco izquierdo de Steinmetz, o bien concentrarse en su retaguardia en calidad de reserva. El ejército del sur (del Kronprinz, compuesto por el .5? cuerpo, la guardia y las tropas del sur de Alemania) formaría el ala izquierda, en la región de Zweibrücken. Desconocemos dónde se encuentran en la actualidad todas esas tropas y cómo han sido llevadas hasta sus posiciones. Sólo sabemos que el 39 cuerpo de ejército comenzó a avanzar hacia el sur a través de Colonia por el ferrocarril de la orilla izquierda del Rin. Pero podemos suponer que la misma mano que trazó el plan de la rápida concentración de 100.000 a 150.000 hombres en el Sarre, desde puntos aislados e indudablemente diferentes, señalará el camino para una concentración similar por parte de las demás unidades del ejército.

No cabe duda de que se trata de un plan audaz, y no tiene menos probabilidades de éxito que cualquier otro que se hubiera propuesto. Presupone una batalla en la que el ala izquierda alemana, desde Zweibrücken y casi hasta Saarlouis, realiza 178 FEDERICO ENGELS / TEMAS MILITARES NOTAS SOBRE LA GUERRA - III 179 exclusivamente combates defensivos, en tanto que el ala derecha, avanzando hasta Saarlouis y más al este de este punto, apoyada por fuertes reservas, ataca al enemigo con todas sus fuerzas, y con un movimiento de flanco de toda la reserva de caballería le corta las comunicaciones con Metz, Si este plan tiene éxito y los alemanes ganan la primera gran batalla, el ejército francés corre el riesgo de encontrarse no sólo cortado de su base mas próxima — Metz y el Mosela—, sino de ser arrojado hasta una posición que permita a los alemanes aparecer entre el y París, En tal situación, dada la total seguridad de las comunicaciones con Coblenza y Colonia, a los alemanes no les asustara ni siquiera el riesgo de la derrota, ya que para ellos esta no tendría consecuencias tan funestas como para los franceses. Pese a todo, se trata de un plan audaz. Retirar intacto un ejército destrozado, en especial su ala derecha, a través de los desfiladeros del Mosela y sus afluentes, seria sumamente difícil. Además, no cabe duda de que se perdería un gran número de soldados capturados y una parte considerable de la artillería; y la reagrupación del ejército bajo la protección de las fortalezas del Rin llevaría mucho tiempo. En general, seria una locura aceptar semejante plan si el general Moltke no estuviera en la certeza de que dispone de fuerzas cuya superioridad le asegure una victoria casi indudable, y si no supiera, además, que los franceses no están en condiciones de atacar a sus tropas cuando éstas sólo concentran sus fuerzas en el lugar elegido para la primera batalla. Es probable que muy pronto, quizá mañana mismo, sepamos si esto es asi en realidad. Mientras tanto, debe considerarse que jamas se puede tener la seguridad total de que estos planes estratégicos pueden dar todos los resultados que de ellos se espera. Siempre pueden surgir obstáculos: las unidades de tropas no llegan en el momento preciso en que son necesarias; el enemigo realiza desplazamientos imprevistos, pues ha tomado medidas inesperadas de precaución; y por último, combates encarnizados y tenaces, o el sentido común de algún general, puede salvar con frecuencia a un ejército destrozado de la peor consecuencia posible de una derrota, es decir, de que pierda las comunicaciones con su base. Escrito por F. Engels en inglés el 31 de julio de 1870. Publicado por primera vez en Valí Malí Gazette, el 2 de agosto de 1870.

C. Marx y F. Engels, Obras, t. XIII, p. II.

NOTAS SOBRE LA GUERRA - IV El 28 de julio el emperador llegó a Metz y a la mañana siguiente asumió el mando del ejército del Rin. De acuerdo con las tradiciones napoleónicas, esta fecha debe ser la señalada para comenzar las operaciones activas; pero ya ha pasdo una semana y no hemos oído aún hablar de que todo el ejercito del Rin haya comenzado su avance. El 30, un pequeño destacamento prusiano logró rechazar junto a Saarbrücken a la descubierta francesa. El 2 de agosto, la 29 división (general Bataille) del 29 cuerpo de ejército (general Frossard) ocupó una cota al sur de Saarbrücken y sacó a los alemanes de la ciudad con fuego de artillería; no obstante, no hizo el menor intento de forzar el río o de atacar las alturas de la orilla norte que dominan la ciudad. Por lo tanto, durante ese ataque la linea del Sarre no fue forzada. Desde entonces no han llegado noticias sobre el avance de los franceses, y por ahora las ventajas que lograron en el combate del 2 de agosto equivalen a cero. Ahora ya no cabe duda de que el emperador, al ir de París a Metz, tenía la intención de cruzar inmediatamente la frontera. Si hubiera procedido así, habría conseguido desbaratar en esencia las medidas del enemigo. El 29 y 30 de julio los ejércitos alemanes distaban mucho de haberse concentrado. Las tropas del sur de Alemania, en marcha de campaña y por ferrocarriles, sólo llegaban a juntarse en las proximidades oé los puentes del Rin. La caballería prusiana de la reserva pasaba en columnas interminables a través de Coblenza y Ehrenbreitstein, encaminándose al sur. El 79 cuerpo -se encontraba entre Aquisgrán y Tréveris, lejos de ferrocarril alguno. El 10* cuerpo apenas acababa de salir de Hannover, y la guardia salía de Berlín por ferrocarril. Una ofensiva enérgica hubiera llevado en ese momento a los franceses hasta los fuertes avan-