Querido Mohr:

El escrito de Liebknecht en cuestión faltaba; probablemente llegará mañana. Celebrar el Congreso en Alemania tiene sus dificultades, pues no se sabe en absoluto qué leyes rigen allí, aunque sí qué práctica policial impera. Con todo, es bastante seguro que la disolución del Congreso por la policía sería lo peor; los delegados, descontando una posible detención de veinticuatro horas, estarían por lo demás seguros, y solo habría que fijar de antemano dónde, en caso de disolución, ha de volver a reunirse el Congreso: en Bélgica o en Suiza.

Por lo demás, Maguncia sería ya un lugar bastante bueno, Mannheim también; el gobierno de Baden está tan acosado por el partido popular y ultramontano que difícilmente haría algo. ¡Si ya Wilhelm maltrata de ese modo mi *Guerra de los campesinos*, qué no haría con tus artículos!

¿No podrías reunirme material para una nota sobre el ser fanerógamo romance, con indicación de las fuentes? Lo necesito precisamente ahora; dentro de unos días tendré que escribir sobre ello. El vandalismo burgués con la casa de Leibniz es de lo más común. En todo caso, te felicito por las reliquias. Difícilmente necesitaré el Swift antes de venir a Londres.

La decisión de las grandes ciudades de Francia es muy hermosa. El resto está falseado y no cuenta. En cuanto a la exhortación de los republicanos al ejército a la insubordinación, solo tenía un sentido si se iba a desencadenar inmediatamente la lucha, lo que, según lo acordado, no era el caso. Tal como ocurrió ahora, los soldados tendrán que sangrar, y se enviarán a París regimientos «seguros».

Si tú y los tuyos queréis reconocer los alrededores en busca de una vivienda para mí, nos será muy grato aquí. Tengo mi casa aquí hasta fines de septiembre; de modo que si llego a fines de agosto, será bastante pronto. Además, hasta entonces tengo aquí suficiente material para trabajar a fondo, y me resulta más cómodo que en Londres. Qué casa necesito ya lo sabes: al menos 4, a ser posible 5 dormitorios (puesto que Pumps está creciendo), y, además del cuarto de trabajo para mí, 2 salas de estar con cocina, etc. A ser posible sin una casa enfrente que domine. Es deseable que no esté mucho más elevada que donde vives tú, pues Lizzie tiene una aversión asmática a subir cuestas. Si encontráis algo, podré ir para allá. No necesita ser tan grande como tu casa; también me bastarían habitaciones más pequeñas.

Afectuosos saludos a todos. Tuyo,
F. E.

Tu carta parecía haber sido abierta de nuevo y mal cerrada con demasiada goma, de modo que el exceso de goma la pegó a otra carta y quedaron huellas. ¿Conoces alguna gramática irlandesa, o se puede conseguir una de anticuario? Me enfadaría terriblemente haber citado incorrectamente una palabra céltica, por ejemplo en genitivo o nominativo plural en lugar de nominativo singular.