28 de abril de 1870. Querido Fred: Ayer estuve otra vez en casa de Schapper. Me temo que se hunde rápidamente. Él mismo habló de su muerte como de cosa decidida, y hasta me contó que le ha ordenado a su mujer que lo entierre el próximo domingo. Es tisis pulmonar. Schapper habló y se comportó realmente d’une manière distinguée. Mientras su mujer y su hijo mayor estaban en la habitación, llevó la conversación (apenas puede hablar con esfuerzo) en francés. Je ferai bientôt la dernière grimace. Se burlaba del viejo Oborski, que desde hace unos meses se ha vuelto católico y reza, y lo mismo de Ruge, que vuelve a creer en la inmortalidad del alma. En ese caso, dijo, el alma de Schapper le zurraría la badana al alma de Ruge en el más allá. Le daba placer hablar de las viejas historias, de la convivencia con L. Bonaparte, el Dr. Conneau, Persigny, G. Cavaignac, etc., y luego Willich y demás. Hacer chistes. Lo tranquilizaba que su hija esté casada, su hijo mayor Karl sea independiente (encuadernador), y los dos pequeños ganen ya cada uno 1 libra por semana (orfebres). Confiaba en que su hermano (Nassau) se hiciese cargo del más joven. A su mujer le ha legado todos sus pocos bienes y ella vivirá con los dos muchachos pequeños. «Di a todos los nuestros que he permanecido fiel a los principios. No soy un teórico. Durante la época de la reacción ya tenía bastante con sacar adelante a mi familia. He vivido como hard working obrero y muero como proletario.» Te mandé saludos de su parte y le dije que, si hubieses creído que el asunto era peligroso, habrías venido para acá a verlo. Eso le alegró visiblemente. Schapper tiene 57 años. Lo auténticamente viril de su carácter resalta ahora otra vez de un modo claro y chocante.

Al salir de casa de Schapper tenía que hacer una segunda visita de enfermo. Borkheim me había escrito anteayer unas líneas diciendo que había estado enfermo en casa toda la semana, que probablemente tendría que guardar cama otra semana más y luego marcharse al campo, etc. Ya en la manera en que me recibió su mujer vi en seguida que la cosa era sérieux. Ha tenido fiebre tifoidea y ahora parece que va mejorando. Sus pulmones están atacados sin duda alguna. El médico inglés —uno de los médicos del hospital de aquí— lo ha predicho todo de antemano y repite ahora que espera, casi está seguro, de que esta vez saldrá adelante, pero que si Borkheim no abandona su vida disparatada, no le queda ni un año más de consumo. La cuestión es que B. se dedica con furia al ruso, etc., desde las 4½ o las 5 de la mañana hasta las 9, y de 7 a 11 de la noche repite lo mismo. Ya sabes cómo escribe sobre todo lo divino y lo humano, polemizando, y cómo, desde que posee una biblioteca bastante grande, ha querido convertirse a la fuerza en erudito. El médico exige que, al menos durante dos años, cuelgue los clavos de todo lo que no sea el negocio y ocupe el tiempo libre con lecturas ligeras y otras distracciones. De lo contrario, está perdido, y sin remedio. No tiene la fuerza corporal para trabajar por dos. Lo vi about 10 minutes. Tenía un aspecto condenadamente fatigué y enflaquecido. Le dije que tú, mientras estuviste atado al negocio, solo very moderately te ocupaste de otras cosas. Lo hice adrede, porque sé que te tiene un gran respeto. Cuando volví a bajar al parlour con su mujer, le conté la conversación. Ella dijo —y yo le prometí poner de mi parte lo que pudiera— que tú podrías hacerle el mayor favor si le escribieras a su marido. En primer lugar, le animaría especialmente —semejante atención por tu parte—, y en segundo lugar, se lo tomaría a pecho si tú le aconsejaras que no se arruine con trabajo extra. Según mi feeling, Borkheim por el momento está hors de danger, pero tiene que tener un cuidado terrible.

À propos. Se ha enfadado mucho con Liebknecht, porque primero imprime la carta de Bakunin y luego le escribe a él (B.) diciéndole que ahora (B.) tiene que responder. ¡Este buen Wilhelm, siempre ready de hacer blunders para que los demás tengan que trabajar! C’est un imbécile.

Flourens ha venido ya varias veces a mi casa. Es un muchacho muy majo. Lo que predomina en él es audacity. Tiene, sin embargo, mucha formación en ciencias naturales. Durante un año ha dado clases en la Universidad de París sobre etnología, ha estado por todo el sur de Europa, Turquía, Asia Menor, etc. Lleno de ilusiones y de impaciencia revolucionaria, but a very jolly fellow with all that, nada de la escuela de hombres «serioschen». Se le ha propuesto para nuestro Consejo, adonde ha asistido dos veces como invitado. Sería muy bueno que se quedara aquí más tiempo. Vale la pena worth while influir sobre él. Pero si Bonaparte concede amnistía después del plebiscito, volverá a París. Ayer por la noche se les dio un banquete a él y a Tibaldi en la logia masónica francesa, la French Branch, etc. También L. Blanc, Talandier, etc., querían tomar parte. Toda la gentuza revolucionaria francesa de aquí le está haciendo la corte, aunque él ya está pretty well desengañado acerca de estos señores.

Muchas gracias por tus informaciones sobre los pantanos irlandeses. Me he procurado, por diversión, el Return sobre las Game Laws Convictions (Inglaterra y Gales) del año 1869. Número total de condenas: 10.345. Estos son, pues, los crímenes agrarios específicos de los ingleses y de los galeses. ¿Por qué el señor Gladstone no suspende también la Constitución en Inglaterra?

Con razón habías sospechado de la carta de Pigott. Por el adjunto Flag of Ireland (carta del corresponsal de París del Irishman) se ve la mauvaise foi de esos tipos. Pigott —porque sabe que nosotros aquí leemos el Irishman— hace imprimir esa porquería en la Flag. Adjunto con la Flag cinco números de órganos españoles de la Internacional, a saber: dos de la Federación, uno del Obrero y uno de la Solidaridad. Las Marseillaises no las envío hasta el sábado. Antes tengo que sacar de ellas aún algunas notas sobre el asunto de Creuzot, etc., para el Consejo Central. El pasado martes el Consejo Central aceptó por unanimidad mi propuesta (apoyada por Muddershead): to sever our connexion with the Beehive and to publish that resolution. El señor Applegarth estaba sentado frente a mí, con a diminished head, mientras yo motivaba mi propuesta. Él y Odger están en el Comité de redacción del Beehive. Denuncié al periódico como vendido a los burgueses (S. Morley, etc.) y mencioné especialmente también su comportamiento con nuestras resoluciones y debates irlandeses, etc. Según resolución del Consejo, el próximo martes debo presentar la resolución formulada.

Salud. Tu Moro.