Querido Mohr:

Si no has entendido mis dos líneas de anteayer, debe de haber faltado el adjunto. Me escribes el 24 que tomarías medidas tan pronto como tuvieses en las manos una prueba enteramente fehaciente y segura de que nuestras cartas eran abiertas. El sobre de esta misma carta era la prueba más fehaciente: el lacre había sido desprendido con un hierro candente y, después, aplicado de nuevo sobre el sobre de manera igualmente chapucera, de modo que toda huella de la impresión quedó borrada y los bordes de la solapa desprendida ni siquiera volvieron a cubrirse bien. Te envié, pues, inmediatamente ese sobre, y quería ponerte en condiciones de tomar medidas de inmediato. Si ahora no estaba dentro, ha sido sacado. Pero si se encontraba en el mismo estado en que tú lo enviaste, entonces, desde luego, no necesitas poner lacre en las cartas y puedes enviarlas igual de bien totalmente abiertas. Como este caso me interesa, te ruego que me digas qué hay al respecto.

Afortunadamente, tengo dinero en casa y te remito adjunto £5.– S/7 29,808, Manchester, 16 de enero de 1869, billete del Banco de Inglaterra. Lamentablemente, por ser domingo, no puedo certificar la carta; los perros que abren las cartas son igualmente capaces de robar el dinero. Ya quería gestionar el resto ayer, pero el banco cierra tan temprano los sábados que no habría llegado a la ciudad a tiempo. Lo gestionaré mañana.

No recuerdo haber visto el Queens Messenger con la biografía de Clanricarde. Que yo sepa, te devolví todos los números del Queens Messenger, en la medida en que tú no te los llevaste personalmente, en el paquete con los Cloches & Lanternes, pero volveré a revisar.

El señor Philipp von Roesgen von Floss ya se ha pavoneado varias veces en el Werker; la pulcra y auténticamente holandesa caligrafía deja colegir un pasante de notaría desocupado. En todo caso, conviene aconsejar precaución antes de otorgarle el diploma personal como miembro de la Internationale Vereeniging.

¡Si tu amigo Collett supiera que ahora tú también te has convertido, bona fide y a corazón abierto, en agente ruso! Pero es bastante simpático de parte de esos tipos, que además parecen ser una clase de rusos completamente distinta de todos aquellos con quienes tuvimos que habérnoslas hasta ahora. Se les puede dejar el intento de un protectorado sobre los demás eslavos hasta que hayamos puesto pie firme en Austria y Hungría; con eso cesará por sí solo. De la Omladina serbia tienen también buenas impresiones; es una especie de asociación estudiantil con tendencias aproximadamente tan claras como otrora la Burschenschaft.

La ilustración sobre Bakunin, muy buena. Pero con esto queda también inofensivo; los rusos que pagan no le permiten ir más lejos que Herzen.

Vosotros allí debéis de tener peor tiempo que nosotros; aquí, ciertamente, hace bastante frío y el viento oscila entre NO. y E., pero, por lo demás, casi siempre está despejado, y cada día puedo darme un buen paseo. Sólo hace 8 días, cuando por una vez hizo calor, cogí una gripe horrible que expulsé con 3 días de té de linaza.

Las cartas holandesas y rusas te las devuelvo por el siguiente correo, de modo que las recibirás mañana por la tarde. He revisado una vez la correspondencia del año pasado y encuentro que, aproximadamente desde julio-agosto, tus cartas —al principio algunas sueltas, luego todas sin excepción— llevan huellas más o menos claras de manipulación. La que he recibido esta mañana, si fue abierta, al menos la han vuelto a cerrar decentemente.

Te saluda cordialmente
tu F. E.