en Manchester

[Londres] 24 de marzo de 1870

Querido Fred:

Adjunto 2 «Marseillaises» (en el núm. 3, algo de J. Williams) y «Het Volk», sobre lo cual volveré más adelante en esta carta.

Los tipos de aquí deberían andarse con cuidado con la apertura de cartas. Los tiempos del honorable Graham ya pasaron. Tan pronto como tuviera una prueba completamente contundente y segura, escribiría directamente al Postmaster General¹. Il ne faut pas se gêner².

Creía estar otra vez completamente en pie, trabajaba de nuevo con soltura desde las últimas 2 semanas, pero entonces me vino, d’abord³, una maldita tos a consecuencia del viento del este de marzo —de la que aún me estoy reponiendo—, y desde anteayer, otra vez una desagradable aparición nueva en el lomo derecho, que desde hace dos días me dificulta andar y estar sentado. A tous les diables!⁴

Adjunto carta de la colonia rusa en Ginebra. Los hemos admitido, he aceptado su encargo de ser su representante en el Consejo General, y les he enviado también una breve carta de respuesta (oficial, aparte de una carta privada⁵), con permiso para publicarla en su periódico⁶. ¡Drôle de position⁷ para mí, funcionar como representante de la jeune Russie⁸! El hombre nunca sabe adónde puede llegar y qué strange fellowship⁹ ha de experimentar. En la respuesta oficial alabo a Flerowski y subrayo que la tarea principal de la rama rusa es trabajar para Polonia (es decir, liberar a Europa de su propia vecindad). Acerca de Bakunin, consideré más seguro no decir palabra, ni en la carta pública ni en la confidencial. Lo que sin embargo nunca les perdonaré a esos tipos es que me hayan convertido en el «Venerable»¹⁰. Creen evidentemente que tengo entre 80 y 100 años.

La carta del editor de «Volk» —aquí adjunta— venía dirigida a mí sin dirección precisa en el sobre, en lugar de ello: «den Her Karl Marx, Algemeen Correspondent voor Nederland. der Internationale Arbeiders Vereeniging, London.» Ese cargo de «Algemeen Correspondent voor Nederland» me era hasta ahora del todo desconocido. Sin embargo, antes de entrar en tratos de cualquier tipo con el «Sr. Philipp von Roesgen von Floss», consideré más seguro escribir d’abord a nuestra rama flamenca de Amberes y pedir informes sobre ese largo nombre.

Saludos cordiales a la Sra. Lizzy.
Tuyo
Mohr

A propósito. Old Becker¹¹ por fin ha escrito a Jung (a mí también me ha enviado unas líneas, que contestaré mañana). Todas las burradas que ha cometido las presenta como un profundo y autoconsciente maquiavelismo. Le bon homme!¹² A esto se añade la interesante noticia de que Bakunin, que hasta ahora, según Becker, había vociferado contra Herzen con saña, nada más morir éste sopló la trompeta de la alabanza.¹³ Con ello alcanzó lo que pretendía, a saber, que los fondos de propaganda, about¹⁴ 25 000 francos anuales que el rico Herzen se hacía pagar desde Rusia (por su partido allí), se hayan transferido ahora a Bakunin. Parece que a B[akunin] le gusta esta clase de «herencia»¹⁵, pese a su antipatía contra el legado¹⁶.

La raza napoleónica está bien humillada cuando trata de probar à tort et à travers¹⁷ que se la trata a bofetadas.

¹ Director General de Correos.  
² No hay que andarse con miramientos.  
³ en primer lugar.  
⁴ ¡Al diablo con todo!  
⁵ carta privada.  
⁶ «Narodnoje Delo».  
⁷ posición cómica.  
⁸ la joven Rusia.  
⁹ extraña compañía.  
¹⁰ «Venerable».  
¹¹ Johann Philipp Becker.  
¹² ¡El buen hombre!  
¹³ En la nota: “apenas muerto éste, entonó himnos de alabanza.”  
¹⁴ aproximadamente.  
¹⁵ «herencia».  
¹⁶ contra la herencia.  
¹⁷ tan a la ligera.