Mchr, 8 de marzo de 1870. Querido Rudolf, tu telegrama lo recibí hoy unos minutos antes de las 5, con lo cual apenas ha tardado 3 horas, ya que está fechado a la 1.52 pm. Por ahora tus noticias son buenas, y espero que sigan siéndolo. La carta de Hermann del sábado la recibí recién esta mañana; las tormentas deben haber retenido el barco dominical de Ostende. En el curso normal de las cosas, la habría recibido ayer por la tarde unas horas antes del telegrama de Hermann, y así vuestras noticias habrían concordado bien. El asunto me parece sumamente preocupante, y lo peor es que puede prolongarse mucho y hacer sufrir a mamá a su edad, aun cuando por lo demás todo salga bien esta vez. Que el doctor esté del todo satisfecho, lo entiendo en el sentido de que lo está precisamente dadas las circunstancias imperantes; una hemorragia que dura desde el miércoles hasta el martes siguiente, me parece en todo caso de naturaleza muy grave. Entretanto, confiemos en lo mejor, y sobre todo en que, una vez superado esto, la cosa no se repita. Estoy dispuesto a partir en cualquier instante, y si se considerara deseable que vaya, puedo, según la hora de recepción de vuestro telegrama, ya sea salir de aquí al mediodía y llegar allí la noche siguiente, o partir bien entrada la noche, en el barco de día a Ostende, e ir el mismo día a Colonia, donde probablemente habría de pernoctar. Procurad mantener a mamá tan animada y de buen ánimo como sea posible. Saludos cordiales, Tu Friedrich.