5 de marzo de 1870. Dear Fred,
Durante la pasada semana recibimos la noticia de que el hijo menor de Lafargue ha muerto. El frío excepcional de (?) en París había contribuido a ello. El niño estuvo atrofiado (stinted) desde el principio. En los asuntos fenianos han ocurrido entre tanto toda suerte de cosas. Una carta que escribí a la Internacional de Bruselas, y en la que también atacaba a los republicanos franceses a causa de su orientación nacional estrecha de miras, se ha impreso, y la redacción anuncia que esta semana imprimirá sus reflexiones. Has de saber que en el escrito del Consejo Central a los de Ginebra – que también se comunicó a los de Bruselas y a las sedes centrales internacionales en Francia – desarrollé detalladamente la importancia de la cuestión irlandesa para el movimiento de la clase obrera en general (por la repercusión sobre Inglaterra). Poco después, Jennychen entró en ebullición a causa del artículo infame del *Daily News*, el moniteur privado del ministerio Gladstone, en el que ese periódico canalla se dirige a los hermanos «liberales» de Francia y les advierte que no mezclen los casos de Rochefort y O’Donovan Rossa. *La Marseillaise* cayó realmente en la trampa, dio la razón al *Daily News* y publicó además un miserable artículo del charlatán Talandier, en el que ese ex procurador de la República, ahora profesor de francés en la escuela militar de Woolwich (y también ex preceptor de Herzen, a quien escribió una necrológica inflamada) ataca a los irlandeses a causa de su catolicismo y los acusa de haber causado la derrota electoral de Odger – a causa de su participación en el comité Garibaldi. ¡Además añadió que se aferran a Mitchell a pesar de su toma de partido por los esclavistas, como si Odger no se aferrara a Gladstone, a pesar de su toma de partido, mucho más importante, por los esclavistas! Jennychen – *ira facit poetam* – escribió por eso, junto con una carta privada, un artículo para *La Marseillaise*, que se imprimió. Además recibió en copia la carta adjunta del rédacteur de la rédaction. Hoy sale de nuevo una carta suya para *La Marseillaise*, en la que, a propósito de la respuesta de Gladstone (la última de esta semana) a la interpelación sobre el trato a los prisioneros, figuran extractos de la carta de O’Donovan Rossa (véase el *Irishman* del 5 de feb. de 70). Gladstone es presentado aquí a los franceses no sólo como un monstruo por la carta de Rossa (en la medida en que Gl. es de hecho responsable de todo el trato a los prisioneros, también bajo los tories), sino también, como autor de las «Prayers», «The Propagation of the Gospel», «The Functions of Laymen in the Church» y el «Ecce Homo», como un hipócrita ridículo. Con estos dos periódicos – *La Internationale* y *La Marseillaise* – les arrancaremos ahora las máscaras a los ingleses ante el continente. Si alguna vez encuentras algo, cualquier día de estos, que convenga a uno de estos periódicos, has de participar en nuestra buena obra. Mi estado de salud no me ha permitido hasta ahora tomar parte en las sesiones del Consejo Central. Pero el próximo martes, si no llueve. Las deliberaciones en la Cámara de Representantes americana sobre los prisioneros fenianos han sido, por lo que he visto, cuidadosamente suprimidas por la prensa inglesa. El señor W. Liebknecht se muestra esta vez en plena gloria. Primero muy apremiante por tener tu *Guerra de los campesinos*. Ahora dilaciones; imprime en su lugar, en el núm. 17 del *Volksstaat*, fechado en Hamburgo, un artículo procedente de la camarilla de propaganda de Heinzen contra la concepción de las «diferencias de clase». En cuanto a Meissner y el «18 de Brumario», guarda un silencio significativo.
Salud, D. K. M.