de la lamentable situación de los campesinos rusos, por supuesto, in the interest of the landlordism [en interés de los landlordistas], exactamente del mismo modo que en otros tiempos se denunció la abolición de la servidumbre en Europa occidental como la causa del pauperismo, en lugar de decir que esto resultaba del hecho de que los siervos habían perdido sus tierras. El libro ruso, Tierra y libertad, es del mismo calibre. Su autor, un tal von Lilienthal? es un viejo hidalguejo de la costa del Báltico. Ahora bien, la miseria del campesino ruso, al igual que la del campesino francés bajo Luis XIV, se debe a Los IMPUESTOS COBRADOS POR EL ESTADO Y AL OBROK, RENTA PAGADA A LOS GRANDESPROPIETARIOS DE TIERRAS. Lejos de ser la causa de la miseria, la PROPIEDAD COMUNITARIA es lo único que ha podido atenuarla. Además, es una mentira histórica la de pretender que ESTA PROPIEDAD COMUNITARIA es de origen MONGOL. Como he señalado en varias oportunidades en mis obras,? nos llega de la INDIA; y se encuentra en todos los pueblos civilizados de Europa al comienzo de su desarrollo, La forma específicamente ESLAVA (y no mongola) de esta propiedad, que encontramos en Rusia (así como también entre los ESLAVOS DEL SUR NO RUSOS) es precisamente la que tiene mutatis mutandis, [salvando las diferencias] más analogía con la variante germánica antigua de la propiedad comunitaria hindú.

El polaco Duchinski de París afirmó y trató de probar, haciendo gran alarde de erudición, que la rama gran-rusa NO ERA ESLAVA sino MONGOLA. Tratándose de un polaco, es natural. Pero es falso. Sólo la nobleza rusa está fuertemente mestizada con elementos mongol: tártaros; el campesinado ruso, no lo está. El francés Henri Martin adoptó la teoría de Duchinski y «el entusiasta Gottfried Kinkel» tradujo a Martin y se proclamó corifeo de Polonia, para hacer olvidar al Partido demócrata sus adulaciones serviles hacia Bismarck. En cambio, el que en su POLÍTICA con Europa y América, el estado ruso represente al MONGOLISMO es una verdad que se ha convertido en un lugar común, accesible, por consiguiente, incluso para gente como Gottfried y los hidalguejos del Báltico, los filisteos, curas y profesores de Universidad. Por eso hay que explotar, a pesar de todo, el escándalo de las quejas báltico-alemanas, porque pone a Prusia, gran potencia alemana, en una situación «difícil». Todo lo que suscita nuestra antipatía contra esos «representantes de la cultura alemana» ¡es precisamente lo que, a los ojos de Prusia, los hace dignos de su protección!

2 Error de Marx. El autor de esta obra: Land und Freiheit [Tierra y libertad] (traducido con este título al alemán por Julius Eckhardt y publicado en Leipzig en 1870) se llama en realidad von Lilienfeld.

3 Ver a este propósito Marx Engels Werke, t. 13, p. 21, y t. 23, p. 86. ¡Un ejemplo más de la crasa ignorancia de nuestro panfletista! Para él, el haber cedido la parte rusa de América del Norte* no ha sido más que un hábil gesto diplomático del gobierno ruso que, dicho sea de paso, was very hard pressed forcost [se encontraba ante grandes dificultades financieras]. Pero el punto principal es el siguiente: el Congreso norteamericano acaba de publicar los documentos oficiales relativos a esta transacción. Entre ellos, se encuentra un informe enviado a Washington por el encargado de negocios norteamericano, que dice textualmente: desde el punto de vista ECONÓMICO, esta adquisición no vale un centavo por el momento; pero así los yanquis cortan a Inglaterra el camino hacia el mar, por un lado, y por otro acelera el momento en que toda la América del norte británica caiga dentro de los Estados Unidos. ¡Ahí es donde está la trampa!

En lo fundamental, apruebo tu correspondencia con Jacoby;? pero los elogios exagerados que me deparas por mi actividad me han dejado absolument [absolutamente] pasmado. Est modus in rebus [Hay que observar la medida en todo] si quieres repartir elogios. El viejo Jacoby también es muy digno de elogio. ¿Cuál otro old radical [viejo radical] de Europa ha tenido la honradez y el valor de ponerse tan francamente del lado del movimiento proletario? Las medidas transitorias que recomienda, las proposiciones que hace sobre puntos de detalle, desde luego no valen gran cosa, pero esto es totalmente secundario. Entre. nosotros, take all in all [mirándolo bien] para el movimiento social ¡pero más de Alemania que de Francia!

Tuve una grave disputa con ese intrigante de Bakunin. Volveré a hablarte de esto en mi próxima carta.

Mis recuerdos a Madame la Comtesse y a Fránzchen.

Tuyo K. M.

4 Con el tratado del 30 de marzo de 1867, Rusia cedió a Estados Unidos sus posesiones en América del Norte: Alaska, por la suma de 7 millones y 200 mil dólares.

5 Marx alude a Johann Jacoby. Ver la nota 1 a la carta del 30 de enero de 1870, y Marx Engels Werke, t. 32, pp. 431-432.

Carta de Marx [Londres,] 26 de marzo de 1870.

Querido Kugelmamn: Sólo pocas líneas por hoy, porque acaba de llegar un francés precisamente en el momento en que me disponía a escribirte después de una interrupción tan larga. No podré liberarme de este tipo hasta el final de la tarde, y el correo cierra a las cinco y media. Pero mañana es domingo, y está permitido al buen cristiano que yo soy interrumpir su trabajo para informarte más ampliamente, sobre todo acerca del asunto ruso, que ha tomado proporciones interesantes. La pequeña Jenny, our illustrious [nuestra ilustre] J. Williams, posee una buena edición del papá Goethe? Bye the bye [entre paréntesis], la invitaron recientemenie en casa de la señora Vivanti, esposa de un rico comerciante italiano. Había en su casa una grande assemblee [gran asamblea], en la que figuraba un cierio número de ingleses. Jenny obtuvo un éxito brillante al declamar a Shakespeare. Je te prie de saluer Madame la comtesse de ma part et de la remercier des lignes aimables qu'elle a bien voulues m'adresser. Elle n'a pas la moindre raison de regretier d'avoir préferé le latin au francais. Cela ne révele pas sculemente un goút classique et hautement développé, mais explique encore pourquoi Madame ne se trouve jamais au bout de son latin [Te ruego saludes a Madame la comiesse de mi parte y le agradezcas las líneas que tuvo la amabilidad de enviarme. No tiene 1 Con el seudónimo de J. Williams, Jenny, la hija de Marx publicó en La marseillaise una serie de artículos sobre el problema irlandés, que se publicó entre el 1* de marzo y ei 24 de abril de 1870. El tercer artículo lo redactó en colaboración con Marx. Estos textos figuran en Marx Engels Werke, t. 16, pp. 577-601. 2 Kugeimann tenía el propósito de ofrecerle a Jenny las obras de Goethe para su cumpleaños. -