DE MARX A KUGELMAN Londres, 29 de noviembre de 1869 [ ... ] Sin embargo, mi aímnación en este asunto de la amnistía irlandesa y mi otra propuesta al Consejo General, de discutir la actitud de la clase obrera inglesa hacia Irlanda y de tomar resoluciones sobre la misma, tienen desde luego otros objetivos, además del de hablar en voz alta y con decisión en favor de los oprimidos irlandeses y contra sus opresores. Estoy cada vez más convencido -y la única cuestión es llevar esta convicción a la clase obrera inglesa- de que ésta no podrá hacer nada decisivo en Inglaterra mientras no separe definitivamente su política respecto de Irlanda de la política de las clases dominant.es; mientras no haga causa común con los irlandeses, mientras no tome la iniciativa de disolver la Unión establecida en 1801, remplazándola por una libre relación federal. Y esto debe hacerse, no por simpatía hacia Irlanda, sino como exigencia en interés del prolet. riado inglés. De lo contrario, el pueblo inglés permanecerá atado a las riendas de las clases dirigentes, pues tendrá que unirse con ellas en un frente común contra Irlanda. Cada uno de sus movimientos en Inglaterra misma es mutilado por la desunión con los irlandeses, quienes constituyen un sector muy importante de la clase obrera de Inglaterra. La primera condición de la emancipación en Inglaterra -el derrocamiento de la oligarquía terrateniente inglesa- sigue siendo imposible debido a que la posición de ésta no puede ser atacada, mientras mantenga sus puestos de avanzada de Irlanda, sólidamente fortificados. Pero una vez que las cosas est.én allí en manos del propio pueblo irlandés, una vez que éste ser convierta en su propio legislador y amo, una vez que logre su autonomía, la abolición de la aristocracia terrateniente (en gran medida los mismas personas que los terratenientes ingleses) será infinitamente más fácil que aquí, puesto que en Irlanda no se trata de un simple problema económico, sino, al mismo tiempo, de un asunto nacional, desde que los terratenientes de allá no son, como los de Inglaterra, los tradicionales dignatarios y representantes de la nación, sino sus opresores mortalmente odiados. Y no sólo el movimiento social intemo de Inglaterra permanece lisiado debido a sus relaciones actuales con Irlanda; su política exterior, y en especial su política respecto de Rusia y Norteamérica, sufren el mismo destino. Pero como la clase obrera inglesa arroja sin duda el peso decisivo en la balanza de la emancipación social en general, es aquí donde hay que aplicar la palanca. En rigor, la república ing,esa bajo Cromwell naufragó en Irlanda.ª Non bis in idem. b Los irlandeses le han hecho una broma mayúscula al gobierno inglés eligiendo al "convicto felón" O'Donovan Rossa para el parlamento. Los diarios del gobierno amenazan ya con una nueva suspensión de la ley de habeas corpus, con un "renovado sistema de terror". En realidad, Inglaterra nunca ha dominado, y nunca puede dominar a Irlanda -mientras dure la situación actual-, a no ser por medio del más abominable reino del terror y la más reprensible corrupción [ ... ] Se publicó por primera vez en la revista Die Neue Zeit, 1901-1902, Bd. 2, núm. 13 (39). Se publica de acuerdo con el texto de Co"espondencia, ed. Cartago, p. 189. ª En el siglo XVII, durante la revolución burguesa de Inglaterra, estalló en Irlanda una rebelión que culminó en una separación casi total de gran parte de la isla respecto de Inglaterra. La rebelión fue reprimida en 1649-52 con extraordinaria brutalidad, y terminó con la expropiación en masa de la tierra en favor de los nuevos terratenientes ingleses. Esto fortaleció a los elementos terratenientes burgueses de Inglaterra y preparó el terreno para la restauración de la monarquía en 1660.- b ¡No se repite la misma cosa!