Querido Mohr:

Me alegra que el viaje haya transcurrido tan bien. Muchas gracias por lo enviado. Las cartas te las devuelvo mañana. Si Schweitzer ataca a la Internacional, habrá que considerar, desde luego, si no conviene servirse de él. Es una porquería espantosa la que se está desarrollando con la putrefacción de la estafa lassalleana. Así que Fritzsche ha querido sacarle 1.800 táleros a Schweitzer y, como éste se los niega, pretende que tú le consigas 3.000 táleros. El tipo es, evidentemente, un canalla tan grande como Schw. Lassalle introdujo desde el principio la venalidad, y ésta no ha hecho más que crecer. Pero ¿de dónde saca Schw. el dinero, si no es de los prusianos? La pretensión de que los obreros ingleses consigan £450 para Fritzsche, incluso antes de que él y sus consortes hayan ingresado en la A.I.T., es realmente buena. Creo, sin ambages, que Wilh. te ha echado a Fr. directamente al cuello. La famosa carta que me dirigió hace dos años la leíste hace tiempo. La argumentación de que no podía ni debía obrar de otro modo consistía en la afirmación descarada. ¡Menos mal que dice también que él y sus consortes no tienen con el Volkspartei más que el nombre en común! ¡A ese hombre no hay quien lo ayude!

¿Calor? Espantoso. Anoche estuve media noche echado en el suelo, porque hacía positivamente demasiado calor para meterse en la cama. El calor es tal que estas pocas líneas me han hecho sudar a chorros.

Adjunto lo de Kugelmann. ¿Qué opinas de sus planes? Karlsbad te vendría de perlas, pero ¿Jenny entretanto en Hannover? ¿cómo se dice?

Tuyo,
F. E.