Mánchester, 15 de julio de 1869. Querido Hermann: Bonito camarada eres tú. Que yo haya mantenido correspondencia contigo acerca del asunto del tipo de cambio únicamente en tu calidad de gerente de los negocios de la madre, se daba por supuesto. Pero precisamente porque eres su gerente, no puedes venirme y decirme que he de dirigirme directamente a la madre por este asunto. Sería bonito que quisieras deponer tu gerencia cada vez que la otra parte es de distinta opinión que tú o cuando se te acaban los argumentos. No, muchachito, has de quedarte en tu puesto en cualquier caso. Así pues, al asunto: ¿Qué significaba, entonces, lo de que acordamos calcularlo todo a 6 reichstaler 20.–? Nada más sino que ambas partes, tanto la madre como yo, renunciábamos a obtener una ganancia de cambio con esas £ 10.000.–. Pero como la madre ha obtenido indudablemente una ganancia de cambio con las £ 7.000.– que yo he reembolsado, he considerado que no es sino lo puesto en razón que yo obtenga también la mía con el pequeño resto. Tú resuelves la cuestión de manera mucho más sencilla al sentar lisa y llanamente la afirmación de que solo la madre tiene derecho a la ganancia de cambio. Por cierto que no reparas en cómo, al presentar muy correctamente a la madre como la parte realmente y única interesada, te quitas el suelo bajo los pies en el asunto del descuento. Yo reembolso a la madre £ 1.000.– y, a mi pregunta, recibo la respuesta de que las envíe a R. Funke & Cía. en letras a la vista que yo estime. Así lo hice y, con ello, adquirí el derecho de que estas letras me fueran abonadas per la fecha de vencimiento por el importe íntegro. Lo que F. haya hecho después con las letras, como consecuencia de algún acuerdo, para mí desconocido y que a mí no me incumbe en absoluto, entre R. Funke & Cía. y E. & E. de Barmen (dos firmas que, como tú dices, no me incumbían nada), no es ya más asunto mío de lo que lo es lo que haya hecho con ellas el banco en que F. las descontó. Esto, espero, te quedará claro por fin. De «timar» no se trata en absoluto. Pero los comerciantes de profesión, exactamente igual que los abogados de profesión, se habitúan con facilidad a considerar la causa propia (?) que justamente representan solo desde la perspectiva más ventajosa para su punto de vista, mientras que, al ocuparse de asuntos científicos, ha de deshabituarse uno de esta cualidad ante todo. El asunto del descuento me hizo sospechar que tu mirada a este respecto no era del todo imparcial, y por eso desde entonces he creído que debo velar yo mismo algo más por mis intereses. Que yo haya deseado que la cuenta se llevara en táleros para tu comodidad, es algo de lo que no me acuerdo en absoluto. Solo que pasas por alto que toda tu argumentación, que se basa únicamente en el hecho de que las £ 10.000.– quedaron para mi provecho aquí en Mánchester, demuestra asimismo que, en caso de que el tipo de cambio hubiera estado a 6 reichstaler 12.–, yo habría estado obligado a remitir en táleros, pues no era de exigir que la madre perdiera dinero en ello. Lo que significa, por tanto, un argumento que con el tipo de cambio alto demuestra que he de cubrir en libras esterlinas, y con el bajo, en táleros, te lo dirás tú mismo. Por lo demás, bien quisiera preguntarte si los Cops y Sewings que yo compré para vosotros se los habéis abonado a la madre al tipo de cambio del día o a 6 reichstaler 20 sgr., aunque, conociendo tu celo por la ganancia de cambio de la madre, no dudo que haya ocurrido lo primero. Pero basta ya. Puesto que la paciencia parece agotársete, y el asunto en conjunto no vale la pena, quiero hacerte el favor y cubriré en libras esterlinas. Según mi acuerdo con Gottfr., el 1 de agosto y en lo sucesivo cada 2 meses serán pagaderas £ 1.000.– en cada plazo, de las cuales emplearé las primeras cuotas, en lo posible, para cubrir a la madre. Ciertamente, es probable que G. retenga la primera cuota hasta que el balance esté listo y los contratos firmados, lo que aún puede tardar 14 días más, por lo que te pido no cuentes con ello con seguridad y en fecha fija. Sé tan amable, pues, y envíame un extracto de cuenta corriente cerrado a 30 de junio; mi cuenta aquí es tan prolija a causa de los muchos giros de dinero, que prefiero no fiarme, tanto más cuanto que aún no tengo mi extracto y en la oficina solo podría echar un vistazo superficial. Recibirás entonces el saldo total aproximado: 1) en agosto, ca. £ 8-900.–, 2) en octubre, £ 1.000.– y 3) en diciembre, el resto; así que te ruego me digas con tiempo dónde y cómo deseas las remesas. En este momento llega tu carta del 13; firmaré el documento y, en cuanto venga al centro y me encuentre con el vicecónsul, probablemente mañana. Pero hazme el favor de informarte de qué he de hacer para verme libre de todos los futuros envíos del Real Tribunal de Distrito de Bochum en el asunto de la Vereinigte Engelsburg. De vez en cuando me llega aquí un grueso memorial en pesado y mal papel de borrador, con un sello grande como una moneda de dos táleros, dirigido a mí como «Asunto de servicio exento de franqueo»; por lo cual el correo inglés, que se burla del Tribunal de Distrito de Bochum, me carga de 3/– a 5/– de franqueo. Hace 8 días recibí un paquete semejante con los nombres de todos los accionistas de la V. E. y el proyecto de consolidación y la intimación a pronunciarme sobre él. Supe por él que voy a poder tener el placer de poseer, algún día posiblemente, 3 601/672 kux divididos por 8, pero encuentro que esta comunicación, con 4/8 d. de franqueo, me ha costado algo demasiado cara. Si tan solo pudiera leer el nombre del honrado juez de distrito que figura al pie, le escribiría una muy cortés epístola rogándole tuviera la bondad de dejarme en paz con la Vereinigte Engelsburg; pero los funcionarios prusianos escriben sus nombres tan ilegibles precisamente para verse libres de todas las respuestas. Hazme, pues, el favor de hacer saber a este hombre ilegible que la franquicia del Tribunal de Distrito de Dortmund y Bochum no es aquí reconocida y que le quedaré agradecido si, con plenos poderes, dirige todas las comunicaciones a la madre. Con la firma, la cosa es así: G. da importancia a mantenerla mientras vosotros la mantengáis, pues de lo contrario habríais podido tomar posesión de una parte de la herencia de E. & E. de Mánchester. Que yo interviniera por vosotros hube de considerarlo no solo superfluo, sino perjudicial, puesto que vosotros 1) tenéis la promesa de P. Ermens, que os cubre aquí, y 2) los dictámenes de los juristas que yo tomé en dinero contante. Mientras viva P. E. estáis ahora seguros frente a G. E.; de haber sabido yo que vuestro derecho no es a toda prueba, me habría guardado más aún de llamar la atención de G. sobre ello mediante propuestas; y en un compromiso de no impugnar vuestro derecho incluso tras la muerte de P. E. no habría entrado G. E. Con todo, lo tenemos sujeto con el hecho de que yo le he dado el derecho a la firma solo por 5 años, y aunque le he prometido que tampoco más adelante le pondré obstáculos, esto depende por entero, así como también, por ejemplo, mi discreción sobre secretos comerciales, etc., de su conducta, particularmente también frente a vosotros, como se lo he dicho también sin rodeos. Con las £ 10.000.– que he invertido ya en acciones, había ganado neto el 30 de junio, por aumento del curso, £ 170.–, calculado por lo bajo. Me rinden por término medio el 5⅞ % del capital invertido. Son en su mayoría acciones de gas, luego de obras hidráulicas y de ferrocarriles, todo sociedades inglesas de aquí. Mi libertad me gusta cada día más. Por desgracia, todavía tengo demasiados ajetreos para poder comenzar a fondo algún estudio determinado, pero esto se arreglará pronto también. Con respecto a los Cops, he hablado con el comprador de Schuncks y le he enviado un memorándum, del cual adjunto copia para vuestro uso. En lo que se refiere a los Sewings, las cualidades han cambiado tanto desde mis últimas compras, que lo mejor es que encarguéis según muestras, en caso de que los necesitéis. Igualmente para los Cops, lo mejor es que os ciñáis a Schuncks y a los hilados señalados en el memorándum; son los mismos que aquí empleamos desde hace 20 años, y son insustituibles para vosotros mientras no cambien la calidad. Muchos saludos a Emma, a los pequeños y a todos los hermanos. Adjunto dos líneas para E. Blank. Tuyo, Friedrich