Manchester, 2 de mayo de 1869. Querido Mohr: Hace tiempo que te habría escrito si no me hubieras hecho esperar con el «mañana más». Espero que tu mujer mejore con este buen tiempo; el viaje difícilmente le perjudicará, un cambio de aires suele tener un efecto muy favorable en estas toses producidas por irritación de la laringe. Puedes imaginarte el júbilo que despertó aquí la noticia de que traerías a Tussy; estás metido en el baile y tienes que traerla de todos modos. Pero si acaso no pudiera venir hasta unos días después de tu partida, eso no importa, podemos ir a recogerla a la estación. Bien podría ser que tú vinieses algo antes por razones de salud. No me dices cómo te va; yo en tu lugar dejaría todo lo demás de lado y vendría cuanto antes, ¿para qué dejar que la cosa se haga crónica y atormentarte con ella cuando la cura está disponible a diario? Tuyo, F. E. Los mejores saludos a tu mujer y a Jenny. La Cigale no ha llegado.