Londres, 24 de abril del 69. Querido Fred, desde hace unas 12 días padezco terriblemente mis antiguos trastornos hepáticos. Tomo la vieja medicina de Gumpert, pero hasta ahora sin éxito. Por ello estoy completamente paralizado mentalmente. Este estado se presenta cada primavera. Si no lo paso a salvo, después vienen los carbuncos. Pregúntale, pues, a Gumpert si sabe de algo nuevo para mí. No he fumado desde hace 8 días. Esto basta para darte una idea de mi estado. La información para Borchardt no podré obtenerla de Dupont hasta dentro de unos días. No puedo encontrar a los «Zukünftler». A propósito. El nuevo «Unterstieber», que ahora redacta el «Hermann», se llama o se hace llamar «Dr.» Heinemann, y pretende venir de Manchester. ¿Sabes algo de él? El digno «Hillmann» de Elberfeld me ha escrito. Te enviaré su carta el lunes. Acusa a Liebknecht de su nuevo armisticio con Schweitzer, por el cual se perdieron los frutos de la victoria. Ehrenhillmann fue en 1867 candidato obrero rival de Schweitzer. Hinc illae lacrimae. Salud. Tuyo, K. Marx.