Manchester, 2 de abril de 1869

Querido Mohr:

Hoy no puedo escribirte mucho, pues desde hace algún tiempo padezco de un ojo con una inflamación crónica (leve) y sólo puedo hacer el trabajo más indispensable. L’homme propose et la femme dispose. Anoche me había preparado un montón de asuntos venideros para ti, así como lo de B. Becker sobre Lassalle, pero esta mañana barrieron la habitación y así lo olvidé. La Z., por lo demás, ha traído la historia de Lugau en el folletín. Las estupideces de Wilhelm sobrepasan todo. El grito de angustia de Bebel fue realmente conmovedor. Como verás por la Z., sus amigos de Hannover, los particularistas, votaron en las elecciones de Lüneburg contra York (lassalleano) y a favor del nacional-liberal. Contra los obreros toda esa canalla está unida, pero eso no inquieta a Liebknecht. Siento gran curiosidad por el espantoso debate. Respecto a Vogt, yo en tu lugar escribiría directamente al Hirsch de Berlín. Así llegarías por fin a la fuente verdadera. Lizzie está mejor, pero aún no puede salir y la están cebando a conciencia. ¿Cómo está la señora Lafargue? Muchos saludos de tu F. E.