68. ENGELS A MARX !

Manchester, 21 de marzo de 1869.

La mutación de las fuerzas naturales, especialmente
del calor en fuerza mecánica, etc., ha originado en Alema-
nia una teoría extremadamente insípida, que en cierto
modo va se desprende de la vieja teoría de Laplace, pero
que ahora se desarrolla con unas pruebas casi matemáti-
cas: a saber, el universo se enfría incesantemente, las

1. Roscoe, Henty Enfield: Kurzes Lehrbuch der Chemie nach den
neuesten Ansichten der Wissenschaften [Compendio de química según
las últimas concepciones cientificas], edición alemana, con la colabora-
ción del autor. Adaptación de Carl Schorlemmer, Braunschweig, 1867.

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da

temperaturas del interior del universo tienden constante-
mente a equilibrarse, de modo que finalmente llega un
momento en que la vida se hace imposible, en que el
mundo entero está compuesto de planetas helados que
giran los unos en torno a los otros. Sólo queda por espe-
rar que los curas se apoderen de esta teoría como si fuera
la última palabra del materialismo. Es imposible imagi-
nar algo más estúpido. Dado que según csta teoría es
necesario que el calor se transforme constantemente en
otras formas de energía, y no al revés, se deduce lógica-
mente que el estado de gran calor original a partir del
cual todo se enfría es totalmente inexplicable, que incluso
es una contradición, y que, por consiguiente, presupone
la existencia de un Dios. El choque inicial de Newton
se ha convertido en calentamiento inicial. Y, sin embargo,
esta teoría pasa por ser la última palabra del materialis-
mo más perfecto, y esos señores prefieren construirse
un mundo que comienza en el absurdo y acaba en el ab-
surdo, antes que ver en estas consecuencias absurdas la
demostración de que hasta ahora sólo conocen a medias
su supuesta ley natural. Pero, mientras tanto, esta teo-
ría hace furor en Alemania...