Manchester, 21 de febrero de 1869

Querido Mohr:

Muchas gracias por la pipa, que se probará esta misma noche. Adjunto el informe. Los objetos mismos te los devuelvo mañana. Estas cofradías de mineros heredadas de la Edad Media —el humbug medieval se les pega aún en las «ordenanzas de uniforme y de parada, fiestas mineras y desfiles eclesiásticos»— rigen en todas las minas alemanas. Ya que el periodicucho de Liebknecht es, al fin y al cabo, el Moniteur de esos lugauenses, podrías, tras leerlo, enviar el informe a Wilhelm para su traducción, pero debes poner expresamente como condición que se reparta en no más de 2 números. De lo contrario, no tiene ningún sentido. El original puede devolvértelo cuando vuelvas a necesitarlo.

Por Wehner sé que las porquerías de la policía prusiana en Hannover se agravan cada vez más; la violación de la correspondencia, en particular de oficiales hannoverianos que han entrado al servicio de Sajonia, es completamente cotidiana. ¡Claro que, con los 400.000 táleros de fondos secretos que la Cámara prusiana le ha votado a Stieber de las rentas de los ex príncipes, qué otra cosa va a hacer!

Tu F. E.