1 de enero de 1869. ¡Querido Fred, Happy new year! Por la carta adjunta de Lafargue verás que he recibido un regalo de Año Nuevo propio – la dignity of grandfather. Por los dos números adjuntos impresos en París — «Cloche» y «Diable à quatre» — verás qué tono insolente reina allí. ¡Compare uno con esto el lenguaje de la oposición en Prusia! Esta petite presse — y entre sus hombres se contaba el propio Rochefort — fue el producto más propio del régimen bonapartista. Ahora es el arma más peligrosa contra él. Por los adjuntos «Vorboten» inferirás el escándalo de Basilea. Esos condenados sujetos — me refiero a nuestros portavoces de allí — tienen un talento peculiar para hacer responsable a la Asociación Internacional de los Trabajadores de cada querella local entre el patrono y los obreros. Con ello descuidan toda medida para el caso de guerra, por ejemplo, la formación de Trades Unions. Gritan tanto más. El gobierno cantonal se entromete. Así el más mínimo incidente se vuelve importante. Entonces viene la apelación a la Asociación Internacional de los Trabajadores en particular // en general y al Consejo General de Londres en particular, para que paguen los costos de guerra suizos de inmediato. Y entonces escribe el «viejo» Becker que no deberíamos volver a «comprometernos» como en el asunto de Ginebra, etc. Pero sobre esto y el intermezzo internacional ruso, próximamente. Toda la family envía los compliments of the season. Tussy dice: poor Fred, he must feel rather seedy by this time of the year. Adio D KM