Londres. 15 dic. 1868. Pasada la medianoche. Dear Fred, El documento adjunto te ruego — pese a su insipidez — que lo estudies seriamente, que me escribas tus glosas marginales en francés y que luego me devuelvas el asunto mismo a más tardar el próximo Saturday. ¡El señor Bakunine — en el trasfondo de esta historia — es tan condescendiente que pretende poner el movimiento obrero bajo dirección rusa. Esta mierda existe desde hace 2 meses. Sólo esta noche se la ha comunicado por carta el viejo Becker al Consejo General. Esta vez Schaute tiene razón. La sociedad debe, según escribe el viejo Becker, reemplazar el “idealismo” del que carece nuestra sociedad. ¡L’idéalisme Russe! Esta noche ha reinado gran furia en nuestro Conseil Général, sobre todo entre los franceses, a causa de este documento. Yo conocía la mierda desde hace tiempo. La consideraba nacida muerta y, por consideración al viejo Becker, quería dejarla morir en paz. Pero la cosa se ha vuelto más seria de lo que pensaba. Y las consideraciones con el viejo Becker ya no son admisibles por más tiempo. El Consejo ha resuelto esta noche repudiar públicamente — en París, Nueva York, Alemania y Suiza — a esta sociedad intrusa. Yo he sido encargado (para el próximo martes) de redactar el decreto de repudio. Lamento todo esto por el viejo Becker. Pero nuestra sociedad no puede suicidarse por el viejo Becker. D. K. M. Strohn me escribe desde Düsseldorf que su hermano Eugen ha muerto repentinamente en Hamburgo. Acerca de las bancarrotas algodoneras en Mánchester, etc., ¿puedes enviarme el Guardian?