en Manchester

[Londres], 14 de diciembre de 1868

Dear Fred,

El sábado por la noche llegaron Tenot («París» y «Provincias») y las actas del proceso de Baudin. ¡??? Te envío hoy Tenot («París») y Baudin. El Tenot («Provincias») lo recibirás dentro de un par de días. Puedes devolver tú mismo toda la historia, pues nadie salvo yo ha leído aún en casa estos asuntos.

En el Tenot («París») —las «Provincias» no las he leído aún— encuentro poca novedad, aparte de algunos detalles. La enorme sensación que el libro ha causado en París y en Francia en general demuestra un hecho muy interesante: a saber, que la generación crecida bajo Badinguet[1] no sabía absolutamente nada de la historia del régimen bajo el cual vive. Los tíos se frotan ahora los ojos y es como si hubieran caído de las nubes. ¡Si se me permite parva componere magnis!, ¿no nos ha ocurrido a nosotros, a nuestra manera, algo muy parecido? En Alemania cunde ahora como extraña novedad que Lassalle no es más que uno de nuestros satélites y que él no descubrió la «lucha de clases».

En el discurso de Gambetta, que es ahora el león en Francia, no encuentro nada de particular. Su estilo me recuerda de manera fulminante al de Michel de Bourges. Este Michel también se había hecho un nombre mediante un proceso político. Unos meses antes de la Revolución de Febrero declaró que había abandonado su fe en la «democracia», pues ésta siempre desemboca en «demagogia». Esto no le impidió, desde luego, brillar tras Febrero como republicain de la veille[2] y prestar a Bonaparte, nolens o volens, excelentes servicios, en particular en la cuestión de los cuestores. Estaba también, more or less[3], en relación con el

republicano «Plon-Plon».

Lo que me ha verdaderamente deleitado ha sido leer de nuevo, in full[4], las negociaciones de los «republicains modérés», es decir, de los que se sentaban en el cuerpo legislativo, en la alcaldía del X Distrito.[A] No creo que pueda hallarse en toda la historia universal una tragicomedia semejante, al menos no llevada a escena de modo tan puro. ¡El Parlamento de Fráncfort, o más bien el de Stuttgart, no es nada a su lado! Sólo los franceses entienden el arte de poner en escena, ya sea una Convención, ya sea un parlamento residual de perfectos cerdos.

En lo que respecta al algodón, he consultado los registros de importación y exportación de 1861, etc., en los Returns del Board of Trade. El único hecho que me interesaba era lo inaudito, en todo caso, de que durante tres años no se fabricó nada para el mercado interior (quiero decir a partir de la materia prima recién importada durante esos tres años, o sólo como sustitución de la existente en reserva).

Los libreros de aquí, Asher (sucursal del negocio de Berlín, Unter den Linden), me han escrito que necesitan un par de ejemplares de «Herr Vogt» en Berlín. Ahora bien, el maldito de Wilhelm, como sabes, no me ha respondido nada a una carta muy apremiante de hace meses, salvo que ha desparramado los 300 ejemplares que se le entregaron, pero aún quedan algunos en Berlín. Hoy le vuelvo a escribir.

Tussychen está muy encantada con la perspectiva de verte aquí entre nosotros, y lo mismo ocurre con toda la family[5]. Pero Tussy is a fanatical partisan of yours, de Mrs. Lizzie, and de la «convicted» nation[6]. Pero tienes que escribirme cuándo.

Salut.

Tuyo
K. M.

En Balzac, «Le Curé de Village», se encuentra lo siguiente:
«Si le produit industriel n'était pas le double en valeur de son prix de revient en argent, le commerce n'existerait pas.»[7] ¡Qu’en dis-tu!

Puesto que Schaute ha descubierto a Serno, ya no lo trata con tanta severidad. Sólo está asombrado de que S[erno] se haya dirigido a mí en vez de a él.

[1] Apodo dado a Napoleón III. (N. del T.)

[2] De la víspera.

[3] En mayor o menor medida.

[4] En su totalidad.

[5] Familia.

[6] Es una fanática partidaria tuya, de la señora Lizzie y de la nación «convicta» (irlandesa).

[7] «Si el producto industrial no tuviera el doble del valor de su precio de costo en dinero, no podría existir el comercio.» ¡Qué dices a esto!