Londres, 30 de nov. de 1868. Dear Fred,

Estoy completamente derribado por tu excesiva bondad. He hecho que mi mujer me ponga delante todas las cuentas, y la suma de deudas es mucho mayor de lo que pensaba, 210 £ (de las cuales unas 75 £ para la casa de empeños e intereses). Ahí no está incluida aún la cuenta del doctor por el tratamiento durante la escarlatina, que todavía no ha enviado. En los últimos años hemos necesitado más de 350 £, pero la suma basta por completo, puesto que 1) durante los últimos años Lafargue vivió con nosotros, y los gastos se acrecentaron mucho por su presencia en casa; 2) a causa del sistema de endeudamiento, todo se pagó demasiado caro. Yo sólo sería capaz de imponer una administración estricta con una total liquidación de las deudas. Cuán desagradable se ha vuelto la situación aquí en casa en los últimos meses, lo ves en que Jennychen –a mis espaldas– se ha contratado como maestra por horas en una familia inglesa. El asunto empieza en enero de 1869. He consentido posteriormente la historia bajo la condición (la señora de la casa, su marido el Dr. Monro, estuvo por ello con mi mujer) de que el compromiso sólo sea vinculante por 1 mes, y cada parte tenga el derecho de rescindir al expirar el mes. Por muy fatal que me resultara el asunto (la criatura tiene que enseñar a niños pequeños casi todo el día) –no hace falta que te lo diga–, lo acepté bajo esta reserva porque ante todo me pareció bien que Jennychen se distrajera mediante alguna ocupación y, especialmente, que se la sacara de entre estas cuatro paredes. Mi mujer ha perdido por completo, desde hace años –cosa explicable por las circunstancias, pero no por ello más agradable– el temple, y atormenta a muerte a los niños con sus lamentos e irritabilidad y mal humor, aunque no hay niños que soporten todo de un modo más alegre. Pero hay, al fin, unos límites. Por supuesto, me es desagradable escribirte esto. Decirlo ya es algo más fácil. Pero era necesario para explicarte por qué no hice desistir absolutamente a Jennychen de este paso.

Tu KM