En respuesta a su carta del 18 de agosto, me he dirigido a casa para obtener información sobre las circunstancias en que usted dejó entonces el negocio de mis hermanos, así como sobre si hay perspectivas de que pudiera encontrar allí de nuevo empleo. Esta información me ha sido proporcionada y es, por desgracia, de tal naturaleza que, lamentablemente, no puedo ofrecerle esperanza alguna de un nuevo empleo allí. Le devuelvo, por tanto, adjunto, el, según usted dice, falso certificado de mi cuñado, y, según la información que he recibido, debo ciertamente suponer que el mismo no se ajusta del todo a la verdad, cosa de la que usted, sin embargo, solo puede congratularse. Atentamente, F. E.