Querido Fred,

El casero (desgraciadamente vive pro tempore en Londres) me escribió hace algún tiempo esta carta adjunta. Ayer se presentó, pero naturalmente no se le dejó pasar más allá so pretexto de que yo había salido. El diablo está en que este hombre vive de la renta de su casa a consecuencia del asunto Overend; pero además no acepta letras de cambio. Pues de otro modo la presión para la casa nunca fue tan inmediata, ya que solo le debo un trimestre. También Lessner me pisa los talones; su mujer está desesperadamente enferma, por el resto de su deuda. En general, la situación es grave.

Anoche, en el Consejo Central, los ingleses reconocieron too late, pero por unanimidad, que yo les había predicho palabra por palabra el desenlace, para mí altamente divertido, de las elecciones, con crítica de la falsa política de la Reform League. La Cámara actual es la peor desde la elección bajo el mando de Pam. Nunca tuvieron las bolsas largas un predominio tan exclusivo. Las volteretas de E. Jones las ha merecido una y otra vez. En cuanto a Bradlaugh, había alardeado demasiado a lo Lassalle. En la última sesión dominical de su congregación en Cleveland Hall estaba fijado un cartel a este efecto: Farewell to the great Iconoclast, the People’s Redeemer. Long Live to Mr. Bradlough, the Dread Naugh of St. Stephens!

En Francia las cosas están, también según las últimas cartas de Lafargue, muy serias. El gobierno desea forzar a esos tipos a salir a la calle, para luego ¡dejar que el Chassepot y los cañones rayados obren su  «fair merveille»! ¿Ves tú alguna posibilidad de un conflicto callejero exitoso? La defección del ejército sin previas palizas me parece apenas creíble.

El mamotreto de Büchner tiene para mí interés en la medida en que en él se citan la mayoría de las investigaciones alemanas en el terreno del darwinismo – el prof. Jäger (Viena) y el prof. Häckel–. Según esto, la célula como forma primigenia ha sido abandonada, y en su lugar se toman como punto de partida grumos informes, pero contráctiles, de albúmina. Esta hipótesis confirmada más tarde por los hallazgos en Canadá (más tarde también en Baviera y some other places). La forma primigenia ha de ser rastreada hacia abajo, naturalmente, hasta un punto en que sea fabricable químicamente. Y se está a punto de lograrlo. La escrupulosidad con que B. se ha familiarizado con los asuntos ingleses se muestra, entre otras cosas, en que coloca a Owen entre los partidarios de Darwin.

La carta de Borkheim a ti, que tú me enviaste, tuve el placer de que me la leyera en voz alta, a second time, él mismo en persona. ¡Este Schaute acusa ahora a Eichhoff de «busybody» (!) y de «escritor de largas cartas»». ¡Qué autoconocimiento!

A propósito de las elecciones irlandesas, el único punto interesante es Dungarvan, donde Barry se presenta bajo la protección del desertor O’Donoghue. (Ídem bajo la protección de los curas). Clamor general contra él entre los nacionalistas irlandeses, ya que este canalla, como acusador del gobierno en el primer proceso contra los fenianos en Dublín, lanzó tales calumnias (à la Constitutionnel contra los insurrectos de junio) que incluso los periódicos de Londres le reprendieron.

Salut D KM

¡Creo que Schaute está camino de Burdeos! Un viaje de negocios semejante es en verdad necesario para suavizarle su fiebre cerebral.