¿Qué me dices de las elecciones en los distritos fabriles? El pro- letariado se ha desacreditado terriblemente una vez más. Manchester y Salford han elegido tres tories y dos liberales, entre los que se cuenta el vacilante Bayley, Bolton, Preston, Blackburn, etc., prácticamente nada más que tories. En Ashton parece que Mlilner] Gibson fracasará. Ernest Jo- nes no saldrá en ninguna parte a pesar de los aplausos. En todas partes el proletariado es la cola, el trapo de piso, y el furgón de cola de los par- tidos oficiales, y si algún partido ha ganado fuerzas con los nuevos votos, es el tory. Las pequeñas ciudades, los burgos medio podridos son la sal- vación del liberalismo burgués y los papeles se invertirán: los tories es- tarán ahora en favor de un mayor número de miembros en representación de las grandes ciudades, y los liberales en favor de una representación desigual,

Aqui los electores han aumentado de 24.000 a casi 48.000, mientras que los tories han aumentado sus votos de 6.00) a 14.000 ó 15.00. Los liberales han perdido mucho y Mr. Henry hizo mucho daño, pero no puede negarse que el aumento de votos de la clase obrera dio a los tories más que un simple porcentaje adicional y ha mejorado su posición rela- tiva. En conjunto esto es para bien. Tal como están ahora las cosas parece que Gladstone obtendrá una estrecha mayoría y estará obligado

así a seguir haciendo rodar la ola y a modificar la Reform Act; con una gran mayoría lo hubiera dejado todo tal como está, como de costumbre.

Pero de todas maneras esto sigue siendo un certificado de desahucio. El cura ha manifestado un poder sorprendente y de esta manera se arras- tra a la respetabilidad. Ni un solo candidato de la clase obrera tiene siquiera una posibilidad mínima, pero milord Tomnoddy o cualquier snoh parvenu podría tener los votos de los obreros, quienes se los darían con placer.

Esas elecciones fueron las primeras efectuadas bajo el imperio de la Reform Act (ley de reforma) de 1867, que había concedido una exten-' sión relativamente amplia del sufragio. Gladstone retomó el poder. Para la agitación que precedió a esta “reforma” y su influencia sobre el mo- vimiento obrero de los quince años anteriores, véanse las cartas 35, 63, 74, 88, las notas sobre Odger y Cremer (carta 71), v sobre el debate acerca de Irlanda (carta 133). [N. de la ed. inglesa.)