Londres, 14 de nov. de 1868. Dear Fred, muchísimas gracias por las £ 5.– Desde hace un par de días he vuelto a tener principios de carbunculosis. Como esta mierda empieza siempre por estas fechas, he recurrido de inmediato otra vez al arsénico. Esto probablemente cortará ulteriores evoluciones. Te envío a continuación (rather nebenlaufend) unos divertidos recortes de la prensa parisina que me ha remitido Lafargue. Tienes que devolvérmelos, porque Jennychen está coleccionando ese material. Adjunto también un bonito recorte del Figaro sobre las sesiones populares económicas bajo la leaderhip del rabino A. Einhorn, generally known by the name of A. E. Horn. Esta bestia (dicho sea de paso, prácticamente versada en el agiotaje) ha publicado un libro, some time since, sobre los bancos, del cual incluso el Economist dijo (aunque el Times comentó solemnemente ese material) que evidentemente había sido escrito sólo para niños. A propósito del “Economist” del Times, te resultará asombroso oír que –según el precedente de Thornton en la Fortnightly Review– el Economist ha declarado verbatim: “No ‘law’ of demand and supply, in any sense which has yet been assigned to these words, exists; neither in fact, nor in tendency, do market prices conform to the rule commonly supposed to govern them.” El gran Büchner me ha enviado sus “Seis conferencias, etc., sobre la teoría darwiniana, etc.” El libro aún no había aparecido cuando estuve en casa de Kugelmann. ¡Y Él (B.) ya me envía la segunda edición! Es nice la manera en que se fabrican tales libros. B. por ejemplo dice (y todo el que haya leído la bazofia de Lange lo sabe ya de todos modos) que su chapter sobre la filosofía materialista está copiado en su mayor parte del susodicho Lange. ¡Y este mismo Büchner mira con desdén a Aristóteles, al que evidentemente sólo conoce de oídas! Pero lo que me ha divertido sobremanera es el siguiente pasaje; con motivo de la obra de Cabanis (1798): “Se cree oír casi a Karl Vogt cuando se leen (en Cabanis) sentencias como las siguientes: ‘El cerebro está destinado a pensar, como el estómago a la digestión o el hígado a la secreción de la bilis a partir de la sangre’, etc.” Büchner cree evidentemente que Cabanis ha copiado a K. Vogt. Suponer siquiera el proceso inverso supera la dote crítica del susodicho Büchner. ¡Al propio Cabanis parece no haberlo conocido más que a través de Lange! Ce sont des savants sérieux! En París rondan fantasmas. El asunto Baudin recuerda seriamente al movimiento de los banquetes bajo Luis Felipe. Sólo que ahora no hay guardia nacional y el Bugeaud (en lo que a brutalidad se refiere), está ya listo el primer día, mientras que en febrero fue llamado el último y en un momento en que no existía ministerio, es decir, bajo las circunstancias de entonces, ningún gobierno. Por lo demás, no es nada con la construcción de barricadas. Prescindiendo de las bulas de excomunión de Weber-Pyat, no veo cómo una revolución en París puede ser successfull, salvo por traición y defección o escisión en el ejército. Les he metido (pues Collet me había invitado con la familia a su casa el domingo pasado, hace 8 días; no lo había visto personalmente desde hacía años) una nueva pulga en la oreja a los urquhartistas, que ahora es debatida seriamente entre Collet y Urquhart, a saber, que la Ley Bancaria de Peel de 1844 capacitó al gobierno ruso para, under certain conjunctures of the moneymarket, forzar a la bancarrota a the Bank of England (?) . A pesar de mi diplomacia frente a Collet, no he podido soportar tranquilamente su cháchara sobre Irlanda, y le he arrojado a la cabeza, most decidedly, mis views on this questions. Tussy va de oyente a la escuela de gimnasia. Her compliments to Mrs. Burns. Salut D KM