Londres, 29 de septiembre de 1868.  
Querido Fred:

Te adjunto una carta de Eichhoff, junto con 2 ejemplares del *Socialdemokrat* y del *Staatsbürgerzeitung*. Verás por ella que el «borracho» Schulze‑Delitzsch ha conseguido dar una importancia momentánea al golpe teatral de Schweitzer, que todo el Congreso de S. se compone únicamente (menos 12 hombres) de lassalleanos y que S. cree poder sustituir su dictadura de la Asociación General de Trabajadores Alemanes, de manera muy simple, por la dictadura de la clase obrera alemana. Eso es muy ingenuo.

La única cuestión práctica para nosotros es: ¿Debo lanzar ya un llamamiento o no? Por su posición, el Consejo General tiene que hacer de imparcial. ¿No sería, pues, mejor esperar aún hasta que 1) el juego de S. se haya puesto más de manifiesto en la nulidad de sus resultados, y 2) Liebknecht y Cía. hayan realmente organizado algo?

Me parece que el poder del Consejo General depende en gran medida de que no se ate las manos inoportunamente y nunca sin seguridad de éxito, siguiendo más bien en sus operaciones una diplomacia rusa. ¿Compartes también esta opinión (y tienes que explicarte en 2 o 3 días)? En ese caso, puedo escribir simplemente a Wilhelm y a Eichhoff que la mayoría del Consejo General se ha pronunciado en contra de todo llamamiento público hasta que los elementos que se han adherido a la Asociación Internacional de los Trabajadores ofrezcan, mediante su organización, un respaldo.

Tuyo, KM

Entretanto, puede socavarse aún más por debajo de cuerda el lassalleanismo, que ya está en trance de arruinarse, como, por ejemplo, ya lo ha hecho tu artículo.