1, Modena Villas, Maitland Park, Haverstock Hill. Londres, 14 de septiembre de 1868.  
Querido Meyer:  
Adjunto el número del *Times* que contiene el 4º Informe anual del Consejo General (escrito por mí) y el sumamente interesante *first leader* del *Times* sobre dicho documento. Es la primera vez que abandona el tono de *moquerie* hacia la clase obrera y la toma “muy” *au sérieux*.  
Difunda usted el asunto. Compártalo con Jessup.  
Tengo que responder a sus dos cartas, la primera dirigida a mí y la segunda a Eccarius, que me fue entregada en ausencia de este (aún no ha regresado de Bruselas).  
En lo que concierne a la primera carta, es culpa suya si Sorge (a quien no conozco en absoluto) ha recibido el poder. Si usted quería darle sólo una recomendación para un fin determinado, tenía que haberlo escrito con precisión. Por la redacción de su carta, creí que Sorge era hombre suyo y de A. Vogt. ¡Así que, en el futuro, más precaución! ¡Pero, además, cometió usted un segundo error, al entregar el poder a S. en vez de escribirme antes sobre el malentendido! El desacierto está cometido, pero aún es reparable.  
El Congreso de Bruselas ha trasladado de nuevo el Consejo General a Londres. Pero este ha de considerarse ahora como un nuevo Consejo, que revisa todos los antiguos poderes. Escríbame, pues, si usted y A. Vogt quieren poderes. Escríbame también de qué modo debemos retirar a S. su poder, o bien comunicarle que el nuevo Consejo General ha modificado los poderes.  
Drury estuvo aquí una temporada. Recientemente, poco antes del Congreso de Bruselas, fue propuesto aquí como apoderado de la I.W.A. ante la American Labour Union y su congreso. Entonces no accedimos a ello, porque la parte de la que procedía la propuesta nos resultaba sospechosa. Observe usted mismo, o a través de amigos, primero más de cerca a ese hombre.  
Del periódico *Commonwealth* no quedan ya ejemplares. Precisamente en los últimos años no hay en Inglaterra escritos de agitación en nuestro sentido. Mi libro aún no ha sido traducido al inglés. Eccarius, por lo demás muy capaz, pero a la vez muy ambicioso, no ha hablado de él adrede en el *Commonwealth* y en otras ocasiones. Le gusta apropiarse de mis desarrollos.  
En el Congreso de Bruselas, Leßner habló de mi libro en su discurso sobre la maquinaria. El corresponsal del *Daily News* lo recoge. Eccarius, que informa sobre las sesiones del congreso al *Times*, lo suprimió. Su proceder es tanto más necio cuanto que no sólo me debe a mí su saber, sino también su puesto como secretario general en el Consejo General. Yo solo lo he sostenido (también en el *Commonwealth*) frente a los ataques del lado inglés y francés. ¡Él confía en la experiencia que él mismo ha hecho de que yo sólo tengo en vista la causa y paso por alto las estupideces personales! No le daré su carta.  
Cuantos más extractos en inglés de mi libro pueda usted llevar a la prensa americana, tanto mejor. ¡Envíemelos!  
Le adjunto una tarjeta. Nos fue enviada junto con una carta, para entrar en contacto con nosotros. Dirección: G. W. Randoll Randall, Secret. Workingmen’s Institute, 3 Tremont Row, Room 52, Boston N.E.  
Todos mis conocidos en América han desaparecido para mí desde hace años. Sólo sigo en contacto con Meyer en St. Louis, el amigo de nuestro J. Weydemeyer (fallecido el año pasado.)  
Escríbame todo lo que pueda averiguar sobre la relación de los ferrocarriles con la tierra y el suelo. Quizá haya visto usted que el *Allgemeiner Deutscher Arbeiterverein*, en su congreso de Hamburgo, ha reconocido mi libro mediante resolución propia.  
Escriba usted a ese Randall de parte mía, como *one German Secretary* del Consejo General.  
Un cordial saludo a A. Vogt y a usted mismo.  
Suyo, K. Marx  
Le envío 2 ejemplares del *Times*, uno para usted, el otro para Jessup.