Londres, 29 de agosto de 1868.

Querido Fred:

Las £20 recibidas con las mejores gracias. Tussy se llevó hoy un susto tremendo. Encontró a Dicky muerto en la jaula, aunque ayer cantaba todavía con toda alegría. Ha sido enterrado con todos los honores. Dupont ha recibido mandato de Nápoles para representar a la sección de allí. Desde el asunto de Mentana, como vemos por los informes italianos, se ha impuesto allí, en el interior, una reacción general y, en particular, el derecho de reunión y de asociación de los obreros ha sido casi aniquilado. En París, por suerte, están en la cárcel nuestros viejos camaradas. El comité de allí enviará un delegado a Bruselas; pero, en cambio, los diversos gremios enviarán 8 o 9. Los nuestros nos han escrito desde la prisión que estos gremios pretenden «comprometerlos políticamente», de modo que ya no puedan echarse atrás. Por los medios a que recurre la policía parisina verás lo siguiente: en casa de varias mujeres de los presos se presentó un tal Monsieur como «Eugène Dupont» de Londres, para sonsacarlas. Era un agente de policía, al que, sin embargo, la comedia le fracasó en todas partes. Eccarius ha salido hoy hacia Núremberg como delegado nuestro. De allí irá a Bruselas. Es corresponsal del Times para ambos casos. La llamada sección francesa, bajo la dirección de los señores Pyat y Vésinier, envía un delegado a Bruselas para —¡horribile dictu!— ¡ponernos en estado de acusación! A propósito. Si Moore todavía está ahí, dile que sería bueno que pudiera pagarme su contribución habitual a la Asociación Internacional de los Trabajadores antes del martes. Estaremos débilmente representados en Bruselas, y cada chelín que podamos reunir se empleará ahora para enviar un miembro más hacia allá. El próximo martes es nuestra última sesión en este año antes del Congreso.

Salud
Tuyo
KM