Manchester, 28 de agosto de 1868.

Querido Mohr:

Encontré aquí tu carta del 25-26 y, como te prometí ayer, adjunto dos de cinco y uno de diez, con lo cual el señor landlord tendrá que darse por satisfecho hasta nuevo aviso. Espero diariamente carta de mi madre de que ha llegado a Ostende, y en cuanto llegue salgo inmediatamente para allá; en Londres te veré en todo caso, pero es dudoso que pueda quedarme allí un día durante el viaje de ida. – De prisa,

Tu F. E.