Carta de Marx

Londres, 10 de agosto de 1868. Querido Kugelmann: En cuanto recibí su carta, busqué por todas partes, pero en vano. Actualmente es imposible conseguir dinero de los sindicatos de aquí para huelgas en otros países.! Las distintas cifras sobre la fábrica de Linden, contenidas en los últimos periódicos de Hannover que usted me envió recientemente, son muy interesantes para mí. Mi familia se encuentra en este momento en la playa, cosa que se imponía, tanto más que las dos girls [muchachas] estaban debilitadas por su enfermedad. Lafargue, después de pasar su surgeons examen [examen de cirujano], seguirá operando todavía por unas semanas como asistente en un hospital. Luego se irá a París, donde tendrá que someterse, sin embargo, a la reválida francesa. Actualmente me ocupo mucho más de private que de public economy [de economía privada que pública]. Engels se me ha ofrecido como fiador para un préstamo de 100-150 libras esterlinas al 5% de interés, la primera mitad rembolsable en enero, y la segunda, en junio. Pero hasta ahora no he podido encontrar al prestamista. Espero vivamente que EL ESTADO DE MIS TRABAJOS me permitirá abandonar definitivamente Londres y marcharme al continente, el año próximo, a fines de septiembre. Saldré en cuanto pueda prescindir del British Museum. El precio tan alto de la vida aquí se hace a la larga muy pesado. Es verdad que las condiciones mezquinas de la vida en Alemania no son muy alentadoras. Pero «la calma es el primer deber del ciudadano», y este el único medio para alcanzar la calma. Aquí ha estallado todo tipo de escándalos dentro de lo que se llama la French 1 En su carta del 2 de agosto, Kugelmann señalaba a Marx la huelga de unos mil obreros de la industria textil de Linden, cerca de Hannover. Preguntaba si de Inglaterra podría llegar alguna ayuda material.

Branch of International Workingem Association [Sección francesa de la Asociación Internacional de los Trabajadores],? alrededor de ella; volveré sobre el tema en mi próxima carta. Estoy actualmente solus [solo] y extraño los ruidos de las muchachas. Salut [Saludos]. Suyo K. Marx 2 Durante el verano de 1868, el Consejo General de la Internacional expresó sus reservas en relación con Félix Pyat y sus amigos, y la mayoría de los miembros de la sección francesa renunciaron. Ver a este propósito Marx Engels Werke, t. 16, pp. 34 y 425.