Londres, 10 de agosto de 1868.

Querido Fred, Adjunto carta de J. Morley, el redactor jefe, etc., etc., de la «Fortnightly». Beesley hizo todo lo posible, pero el señor M. no encontró la cosa de su gusto. ¡No importa! La familia, afortunadamente, está a orillas del mar, lo que todos necesitaban mucho. Lo que dices acerca del traslado del Consejo Central a Berna (Ginebra) es muy acertado. No deja de ser posible que en Bruselas, *malgré nous et contre nous*, se solicite un cambio, para dejar constancia de su heroica resistencia contra el principio autoritario. En este caso, por lo menos, nuestros delegados para Ginebra tendrán que votar por el mal menor. Salut. Tuyo, K. M.