Dear Fred,

Muchas gracias por las 25 libras esterlinas. Los niños irán probablemente la semana que viene al mar, junto con Mr. y Mrs. Lafargue. Lafargue es desde ayer «member of the royal college of surgeons» y está patentado para matar hombres y bestias. Fue // Luego, dentro de 4 a 5 semanas, se marchará a París. Por ello estamos en un gran apuro, pues mi mujer tiene que adquirir todavía al menos por 20 libras de ropa blanca para Laura.

Con Borkheim no me parece posible hacer negocio alguno. Ayer me habló de la «falta de dinero» que reina en su casa, etc. Los holandeses, de los cuales en realidad sólo puedo servirme de August Philips, están de viaje. Pero me devanaré los sesos sobre cómo y dónde encontrar un préstamo, pues es imprescindible.

La manera de pedir prestado al 20%, en verdad, sólo puede darse en sociedades como las utilizadas por Borkheim, donde la gente pierde el capital adelantado si uno la espicha antes del vencimiento. Del Dr. Boruttau, el lameculos, no sé más sino que también «hace» entre los partidarios de Lassalle (fracción Schweitzer). Lo más cómico es lo «francés» de su dedicatoria a un alma compasiva en Moscú.

Habrás visto que mi libro constituye un punto de discusión en el programa de la A.D.A.V. Te he enviado un papelucho de Dühring que, a pesar del calor, puedes leer, o, mejor dicho, comunicarme tu impresión al respecto, pues con seguridad no es nada fatigoso. Aunque sí tanto más aburrido.

Al Prof. Beesly lo vi la semana pasada en casa de Lafargue. B. había estado ausente cuando llegó tu artículo. Apenas regresó aquí, lo recibió y lo remitió a Henry Morley (redactor jefe de la Fortnightly Rev.) a Escocia, de donde no hemos recibido aún más noticias.

¿Cómo vivís con este calor? A mí se me va toda capacidad de pensar, y sin la medicina de Gumpert no lo soportaría en absoluto.

Salut.
Tuyo, K. M.