Marx a Engels
en Manchester

Londres, 23 de mayo de 1868

Dear Fred,

Me parece que andas descaminado con tu reparo en presentar figuras tan simples como D-M-D, etc., al filisteo de las revistas inglesas. Todo lo contrario. Si tú, como yo, te hubieras visto obligado a leer los artículos económicos de los señores Lalor, Spencer Herbert, Macleod, etc., en la «Westminster Review», etc., verías que están hasta la coronilla de todas esas trivialidades económicas —y saben también que sus lectores lo están—, y que por eso procuran sazonar la bazofia con jerga pseudofilosófica o pseudocientífica[1]. El carácter pseudo no hace la cosa (que en sí = 0) ni mucho menos fácilmente comprensible. Al revés. El arte consiste en mistificar al lector y causarle quebraderos de cabeza, a fin de que, por último, para su tranquilidad, descubra que esas hard words[2] no son más que mascaradas de loci communes[3]. Añádase a ello que los lectores de la «Fortnightly», al igual que los de la «Westminster Review», se lisonjean de ser las longest heads of England* (lo del resto del mundo se da por supuesto). Por lo demás, si hubieras visto lo que el señor James Hutchinson Stirling, no solo en libros, sino en revistas, se atreve a endilgar al público como «The Secret of Hegel» —el propio Hegel no lo entendería—, comprenderías —el señor J. H. Stirling pasa por un gran pensador— que realmente te cohíbes demasiado. Se pide algo nuevo, nuevo en forma y contenido.

A mi juicio, puesto que quieres empezar con el capítulo II (no debes olvidar, sin embargo, advertir al lector en algún momento del curso de la exposición que encontrará la mierda del valor y del dinero expuesta de nuevo en el capítulo I[29]), cabría servirse de lo siguiente como entrada, naturalmente en la forma que a ti te convenga.

Th. Tooke destaca en sus investigaciones sobre la currency[5] que el dinero, en su función de capital, refluye a su punto de partida (reflux of money to its point of issue)[6], mientras que en su función de mera currency no refluye.[21] Esta distinción, que entre otros Sir James Steuart[22] había constatado mucho antes que Tooke, sirve a este último solo para la polémica contra la pretendida influencia que, según los predicadores del currency principle, la emisión de dinero crediticio (banknotes, etc.) ejercería sobre los precios de las mercancías. Nuestro autor, en cambio, toma esta forma peculiar de circulación del dinero que funciona como capital («serve in the function of capital», A. Smith)[23] como punto de partida para su investigación sobre la naturaleza del capital mismo, y en primer lugar para responder a la pregunta: ¿cómo se convierte el dinero, esta forma autónoma del valor, en capital? («Conversion into capital», la expresión oficial.)

Todos los géneros de comerciantes, dice Turgot[124], «ont cela de commun qu’ils achètent pour vendre… leurs achats sont une avance qui leur rentre»[7]. Comprar para vender, tal es, en efecto, la transacción en la que el dinero funciona como capital, y que condiciona su reflujo a su punto de partida[8], en contraposición al vender para comprar, en el que aquél solo necesita funcionar como currency. La distinta secuencia de los actos de venta y compra[9] imprime al dinero dos movimientos de circulación diferentes. Lo que se oculta tras ello es un comportamiento distinto del valor mismo, representado en forma de dinero. Para hacerlo patente, el autor da, para los dos movimientos de circulación diferentes, las siguientes figuras, etc., etc.

Creo que te facilitas a ti mismo y al lector la cosa al incluir las figuras.

Sobre los restantes puntos de tu carta te contestaré más tarde. El carbunclo no es ya más que uno, que también está a punto de desaparecer. El miércoles pasado di una conferencia (about[10] 5½ horas) sobre el salario (especialmente sobre su forma) ante unos 100 obreros alemanes picked[11]. Ese día me sentía muy mal, y me aconsejaron que telegrafiase para decir que no podía acudir. Pero eso no era posible, pues los compañeros se habían reunido, en parte, desde puntos muy apartados de Londres. Así que fui. La cosa salió muy bien, y después de la charla me encontré mejor que antes.

A mi médico de casa, Lafargue, le he hecho la concesión de no haber vuelto a visitar aún el Museo. Sin embargo, durante las últimas semanas quizá he especulado algo demasiado at home[12].

Si es posible, iré a Manchester con Tussychen a fines de la semana próxima (digamos el sábado). Pero para eso tienes que enviarme el dinero del viaje y some shillings[13] que dejaré a mi mujer.

Tussychen, of course[16], me ha recordado el asunto about[17] todos los días.

Adjunto, algo nuevo de los Liebknecht.

¡Salut!

Tuyo,
K. M.

[1] jerga pseudofilosófica o pseudocientífica
[2] palabras de peso
[3] lugares comunes
[*] las cabezas más inteligentes de Inglaterra
[5] medios de circulación
[6] refluye (reflujo del dinero a su punto de partida)
[7] «tienen eso en común, que compran para vender… sus compras son un anticipo que les refluye»
[8] su punto de partida
[9] venta y compra
[10] aproximadamente
[11] selectos
[12] en casa
[13] algunos chelines
[16] naturalmente
[17] casi