Para el caso debatido, es indiferente que P (la plusvalía) sea cuantitativamente mayor o menor que la plusvalía generada en la propia rama de producción. P. ej., si 100 m sobre 400 c + 100 v = 20%, y esto se convierte, a consecuencia de una caída del valor del dinero en 1/10, en 110 m sobre 400 c + 110 v (bajo el supuesto de que el valor del capital constante descienda), entonces es indiferente que el productor capitalista se embolse sólo la mitad de la plusvalía producida por él mismo. Pues la tasa de ganancia para él entonces = 55 m / (400 c + 110 v) > que antes 50 m / (400 c + 100 v); aquí se conserva m para mostrar cualitativamente en la expresión misma de dónde proviene la ganancia.

Sin embargo, es adecuado que conozcas el método de desarrollo de la tasa de ganancia. Te indico, pues, a grandes rasgos el camino.
En el Libro II, como sabes, se expone el proceso de circulación del capital bajo los supuestos desarrollados en el Libro I. Así, las nuevas determinaciones formales que surgen del proceso de circulación, como capital fijo y circulante, rotación del capital, etc. Finalmente, en el Libro I nos contentamos con suponer que, cuando en el proceso de valorización 100 £ se convierten en 110, éstas encuentran en el mercado los elementos en que de nuevo se transforman. Pero ahora investigamos las condiciones de este hallarse-a-mano, es decir, la imbricación social de los distintos capitales, partes de capital y la renta (= m) entre sí.
En el Libro III llegamos luego a la transformación de la plusvalía en sus distintas formas y partes componentes, separadas entre sí.

I) La ganancia no es para nosotros, en un primer momento, más que otro nombre u otra categoría para la plusvalía. Dado que, por la forma del salario, el trabajo entero aparece como pagado, la parte no pagada del mismo aparece necesariamente como brotando no del trabajo, sino del capital, y no de la parte variable de éste, sino del capital total. Así la plusvalía reviste la forma de la ganancia, sin diferencia cuantitativa entre una y otra. No es sino la forma ilusoria de manifestación de la misma.
Además, la parte del capital consumida en la producción de la mercancía (el capital adelantado para su producción, constante y variable, menos la parte del capital fijo que, aunque empleada, no se ha consumido) aparece ahora como precio de costo de la mercancía, pues para el capitalista la parte del valor de la mercancía que le cuesta constituye su precio de costo, mientras que el trabajo no pagado contenido en ella no entra, desde su punto de vista, en su precio de costo. La plusvalía = ganancia aparece ahora como excedente de su precio de venta sobre su precio de costo. Llamemos, pues, W al valor de la mercancía y K a su precio de costo: entonces W = K + m, de donde W – m = K, por tanto W > K. La nueva categoría del precio de costo es muy necesaria en detalle para el desarrollo ulterior. De antemano resulta que el capitalista puede, con ganancia, vender la mercancía por debajo de su valor, pero (sólo con que sea por encima de su precio de costo), y ésta es la ley fundamental para la comprensión de las nivelaciones producidas por la competencia.

Así como la ganancia, en su diferencia con la plusvalía, sólo difiere formalmente en un primer momento, la tasa de ganancia, en cambio, es enseguida realmente distinta de la tasa de plusvalía, ya que en un caso es m/v y en el otro m/(c+v), de donde de inmediato se sigue, puesto que m/(c+v) < m/v, que la tasa de ganancia es < tasa de plusvalía, a no ser que c = 0.
Sin embargo, teniendo en cuenta lo desarrollado en el Libro II, se sigue que no hemos de calcular la tasa de ganancia sobre un producto mercantil cualquiera, por ejemplo semanal, sino que m/(c+v) significa aquí la plusvalía producida durante el año en relación con el capital adelantado durante el año (a diferencia del capital desembolsado en rotación). Por tanto, m/(c+v) es aquí la tasa de ganancia anual.
A continuación investigamos, en primer lugar, cómo la distinta rotación del capital (dependiente en parte de la relación entre los componentes circulantes y fijos del capital, en parte del número de rotaciones del capital circulante en el año, etc., etc.) modifica la tasa de ganancia, manteniéndose constante la tasa de plusvalía.
Pero, supuesta la rotación y dada m/(c+v) como tasa de ganancia anual, investigamos cómo ésta puede cambiar, con independencia de cambios en la rotación y de cambios en la tasa de plusvalía, e incluso de su masa.
Como m, la masa de la plusvalía, es = tasa de plusvalía multiplicada por el capital variable, si llamamos r a la tasa de plusvalía y p' a la tasa de ganancia, p' = r · v/(c+v). Aquí tenemos 4 magnitudes, p', r, v, c, con las cuales podemos operar de tres en tres, buscando siempre la 4ª magnitud como incógnita. Esto proporciona todos los casos posibles sobre los movimientos de la tasa de ganancia, en la medida en que difieren del movimiento de la tasa y, en cierta medida, incluso de la masa de la plusvalía. Esto era, naturalmente, inexplicable para todos los anteriores.

Las leyes así encontradas, p. ej., muy importantes para comprender la influencia del precio de la materia prima sobre la tasa de ganancia, siguen siendo correctas, comoquiera que se distribuya después la plusvalía entre el productor, etc. Esto sólo puede cambiar la forma de manifestación. Además, siguen siendo directamente aplicables cuando m/(c+v) se trata como relación de la plusvalía socialmente producida respecto al capital social.

II.) Lo que en I) se ha tratado como movimientos – ya sea de un capital en una rama de producción determinada, ya sea del capital social – movimientos mediante los cuales cambia su composición, etc., se concibe ahora como diferencias de las masas de capital invertidas en las distintas ramas de producción.
Resulta entonces que, suponiendo igual la tasa de plusvalía, es decir, la explotación del trabajo, la producción de valor, y por tanto la producción de plusvalía, y por ende la tasa de ganancia, es diferente en las distintas ramas de producción.
Pero a partir de estas distintas tasas de ganancia, la competencia forma una tasa de ganancia media o general.
Ésta, reducida a su expresión absoluta, no puede ser otra cosa que la plusvalía (anual) producida por la clase capitalista en proporción al capital adelantado en su magnitud social. P. ej., si el capital social = 400 c + 100 v y la plusvalía producida anualmente a partir de él = 100 m, entonces la composición social del capital social es = 80 c + 20 v, y la del producto (porcentualmente) = 80 c + 20 v / + 20 m = 20% de tasa de ganancia. Ésta es la tasa general de ganancia.

Lo que la competencia entre las masas de capital que residen en las distintas esferas de producción y están compuestas de manera diversa persigue es el comunismo capitalista, a saber, que la masa de capital perteneciente a cada esfera de producción, en la proporción en que forma parte del capital global social, atrape una parte alícuota del plusvalor global.
Esto se alcanza sólo cuando en cada esfera de producción [[bajo el supuesto anterior de que el producto global del capital global = 80 c + 20 v y la tasa social de ganancia = 20 m / (80 c + 20 v)]] el producto mercantil anual se vende al precio de costo + 20% de ganancia sobre el valor-capital adelantado (sin que importe cuánto del capital fijo adelantado entra o no en el precio de costo anual). Pero para ello la determinación del precio de las mercancías ha de desviarse de sus valores. Sólo en las ramas de producción en las que la composición porcentual del capital es 80 c + 20 v, el precio K (precio de costo) + 20% sobre el capital adelantado coincide con su valor. Donde la composición es más alta (p. ej., 90 c + 10 v), este precio se sitúa por encima de su valor; donde la composición es más baja (p. ej., 70 c + 30 v), por debajo de su valor.
El precio así nivelado, que distribuye la plusvalía social por igual entre las masas de capital en proporción a su magnitud, es el precio de producción de las mercancías, el centro en torno al cual oscilan los precios de mercado.

Las ramas de producción en las que existe un monopolio natural, aunque su tasa de ganancia sea superior a la social, de este...

Proceso de nivelación eximido. Esto más tarde importante para el desarrollo de la renta del suelo. En este capítulo hay que desarrollar ahora, además, los diversos motivos de nivelación entre las distintas inversiones de capital, que al economista vulgar se le aparecen como otros tantos motivos de origen de la ganancia. Además: la forma modificada de manifestación que adoptan ahora, tras la transformación de los valores en precios de producción, las leyes anteriormente desarrolladas y que conservan su vigencia sobre el valor y la plusvalía. III) Tendencia de la tasa de ganancia a la baja con el progreso de la sociedad. Esto se desprende ya de lo desarrollado en el Libro I acerca de la modificación en la composición del capital con el desarrollo de la fuerza productiva social. Es éste uno de los más grandes triunfos sobre el pons asini de toda la economía precedente. IV.) Hasta ahora sólo se ha tratado del capital productivo. Ahora se introduce una modificación por el capital comercial. Según el supuesto anterior, el capital productivo de la sociedad = 500 (millones o miles de millones, n’importe). Y a saber: 400 c + 100 v / + 100 m . p’, la tasa general de ganancia, = 20%. Supóngase ahora que el capital comercial = 100. Así, las 100 m han de calcularse sobre 600 en lugar de 500. La tasa general de ganancia se reduce, por tanto, del 20% al 16⅔%. El precio de producción (para simplificar, queremos suponer aquí que la totalidad de las 400 c , es decir, el capital fijo íntegramente incluido, entra en el precio de costo de la masa de mercancías anualmente producida) ahora = 583⅓. El comerciante vende a 600 si prescindimos del componente fijo de su capital, y realiza así sobre sus 100 el 16⅔%, tanto como los capitalistas productivos o, en otras palabras, se apropia de ⅙ de la plusvalía social. Las mercancías son vendidas en masa y a escala social – por su valor. Sus 100 £ (prescindiendo del componente fijo) le sirven sólo como capital-dinero circulante. Lo que el comerciante engulle de más, o bien simple estafa, o especulación sobre la oscilación de los precios de las mercancías, o bien, en el caso del detallista propiamente dicho, salario por un trabajo, aunque sea por un mísero trabajo improductivo, bajo la forma de ganancia. V.) Ahora hemos reducido la ganancia a la forma en que se da prácticamente, según nuestros supuestos, al 16⅔%. Ahora, el desdoblamiento de esta ganancia en ganancia empresarial e interés. El capital que devenga interés. El sistema de crédito. VI) Transformación de la plusganancia en renta del suelo. VII.) Finalmente hemos llegado a las formas de manifestación que sirven al economista vulgar como punto de partida, la renta del suelo proveniente de la tierra, la ganancia (interés) del capital, el salario del trabajo. Pero desde nuestro punto de vista la cosa se presenta ahora de otro modo. El movimiento aparente se explica. Además, la sandez de A. Smith, convertida en pilar fundamental de toda la economía hasta ahora, de que el precio de las mercancías consiste en aquellas 3 rentas, o sea, sólo en capital variable (salario) y plusvalía (renta del suelo, interés (ganancia (interés))), queda derribada. El movimiento total en esta forma aparente. Finalmente, puesto que aquellas tres (salario, renta del suelo, ganancia (interés)) son las fuentes de ingreso de las 3 clases de terratenientes, capitalistas y trabajadores asalariados – la lucha de clases como conclusión, en la que se disuelven el movimiento y la disolución de toda la mierda. --------------- Nuestra joven pareja ha regresado desde la semana pasada, muy enferma de amor. Alojamiento para ellos en Primrose Hill, donde se han mudado esta noche. Adjuntas cartas de Kugelmann, etc. A Schily se le ha enviado lo que deseaba, pero no de la manera infantil como él lo exigía. En un par de días cumpliré 50. Si aquel teniente prusiano te dijo: “Ya 20 años de servicio y siempre teniente”, yo puedo decir: ¡Medio siglo a cuestas, y siempre pobre! ¡Cuánta razón tenía mi madre: “Si Karel hubiera hecho capital, en lugar de etc.”! Salut Tuyo K. Marx Del carbunclo sólo queda una pequeñísima huella en el muslo derecho, pero probablemente desaparecerá sin dejar rastro. Ernest Jones se ha puesto en ridículo con su defensa tibia y su manera de defender nisi prius a lo Burke. Burke al menos ha conseguido un triunfo, al obligar al viejo asno de Bramwell a arrojar la hipocresía del temper y a dejar que su vil alma de perro hiciera libre carrera.