Mánchester, 26 de abril de 1868.

Querido Mohr:

La historia sobre la tasa de ganancia y el valor del dinero es muy clara y está muy bien. Sólo que no me queda claro cómo puedes tomar m/c+v como tasa de ganancia, puesto que m no va a parar únicamente al bolsillo del industrial que la produce, sino que tiene que repartirse con el comerciante, etc.; a no ser que tomes aquí el ramo entero de negocios en su conjunto, sin preocuparte de cómo se reparte m entre fabricante, mayorista, detallista, etc. Sobre todo estoy muy curioso en ver tu desarrollo de este punto.

Wilhelmito celebra ahora también, como habrás visto, ¡al noble Jacobus Venedey! Además se parecen el uno al otro como un asno a otro. Ya estoy harto de ello, no vuelvo a escribirle; que haga el ridículo por su cuenta.

Escribir 400c + 100v + 100m va muy bien, tan bien como 400 libras, 3 chelines y 4 peniques (?). Habrás visto que la cordial relación entre el honrado Bismarck y sus diputados del Reichstag empieza a cesar; estos últimos quieren hacer jurídicamente responsables a los funcionarios de la administración de la deuda, y eso, naturalmente, Otón el Grande no puede sufrirlo. En cambio, luego no les crea ninguna flota.

Para dar una expresión adecuada al malestar moral en que se encuentra el bello Guillermo por haber confiscado tierras y bienes a su primo Jorge, la comisión prusiana para la administración de los bienes del rey Jorge está compuesta por el general von Kotze y el consejero regimental Sauerhering (literalmente).

Que Jenny te arrastre, como es su deber, a pasear, es muy hermoso por su parte; espero que no se deje desanimar por tu indolencia corporal, oculta bajo el pretexto de trabajar; con este buen tiempo sería una vergüenza que te quedaras en casa sin salir.

Espero que no se hayan mostrado nuevas huellas de carbuncos. En el Parlamento aduanero, el viejo Rothschild se sienta muy cerca de Wilhelmito, y detrás de éstos toda la recua de asnos, llamada «Partido Popular».

¿No podrías recoger algo de eso mineral y mandarlo para su análisis? A Gumpert aún no le he visto. En la reciente reunión sobre el sufragio femenino estuvo presente aquí, naturalmente, toda la familia Borchardt, masculina y femenina (sólo que no). Gumpert tiene una bonita querella con B. Éste le ha acusado de una violación no sólo de toda la etiqueta profesional médica, sino de toda la ética (porque G., en una casa amiga donde B. era el médico y un niño había muerto de escarlatina, expresó su asombro y sus reparos por el hecho de que B. permitiera a los otros niños, amigos, ver el cadáver —B. ha tenido la «costra» de declarar que la escarlatina no es contagiosa—), y G. ha llevado el caso ante la sociedad médica de aquí, con lo que, sin embargo, ganará poco, pues el comité está compuesto de puros asnos, lo cual, por supuesto, debería haber considerado antes.

¿Cuándo vuelve el joven matrimonio y habéis encontrado un alojamiento? Muchos saludos a todos.

Tu F. E.