sobre el que influyo entre bastidores caería en pésimas manos y se iría por muy malos caminos.

EL DESTINO, pues, me retiene por el momento en Londres; all drawbacks notwithstanding [pese a todos los inconvenientes]. Quant á [en cuanto a] Coppel, usted es injusto con él. De no haber estado enfermo, me hubiera divertido; y para mi familia una diversión como esa nunca viene mal.

Ni Engels ni yo habíamos publicado nada hasta el momento en el periódico de Liebknecht? (Engels acaba de enviarle dos artículos? sobre mi libro). El corresponsal habitual en Londres es Eccarius. Borkheim escribió un articulo contra Herzen y cía.* La carta de M[eyer] me alegró mucho; sin embargo, ha comprendido mal, parcialmente, mi exposición. De otro modo hubiera visto que presento a LA GRAN INDUSTRIA, no sólo como a la madre del antagonismo, sino también como a la creadora de las condiciones materiales y espirituales necesarias para la solución de este antagonismo, solución que evidentemente no podrá lograrse CON SUAVIDAD.

En cuanto a la ley sobre las fábricas —primera condición que permite a la clase obrera tener elbowroom [las manos libres] para desarrollarse y moverse— exijo que emane del Estado, y la quiero COERCITIVA, no sólo con respecto a los fabricantes, sino también a los propios obreros. (Ver p. 542, nota 52, donde me refiero a la resistencia de las obreras contra la limitación de la jornada laboral.) Por lo demás, si M[eyerj emplea la misma energía que Owen, puede quebrar esta resistencia. Que el FABRICANTE, INDIVIDUALMENTE, no pueda hacer gran cosa en estos casos (salvo en la medida en que trate de actuar sobre la legislación) lo digo yo también, en la página 243: «Es cierto que, si tomamos las cosas en su conjunto, esto no depende tampoco de la buena o mala voluntad del capitalista individual, etc.» (Ver también la nota 114).% El hecho de que, de todos modos, el individuo pueda ejercer cierta acción queda ampliamente demostrado por fabricantes como Fielden, Owen, etc. Su actividad fundamental, sobra decirlo, debe ser de naturaleza pública. En lo que concierne a los Dollfus en Alsacia, son unos humbugs [estafadores] que se ponen de acuerdo para establecer entre los obreros y ellos, a través de las cláusulas de sus contratos, una RELACIÓN DE SERVIDUMBRE paternalista, que les resulta, al propio tiempo, muy provechosa. Han sido ampliamente Das Demokratische Wochenblatt se publicaba en Leipzig desde enero de 1868, Se publicaron el 21 y 28 de marzo.

Publicado el 1* y el 8 de febrero.

Página 542, nota 52 de la primera edición alemana. DD 6 a uu ny»

Página 243 de la primera edición alemana, desenmascarados por algunos periódicos de París, y es precisamente por eso que uno de esos Dollfus ha propuesto últimamente y carried [hecho adoptar] por el Corps législatif [cuerpo legislativo] uno de los artículos más infames de la ley sobre la prensa? a saber, que la vie privée doit étre muré [la vida privada debe quedar enclaustrada]. Mis cordiales saludos a su querida esposa.

Suyo K. M.

A propos [a vropósito] ¿Vio usted que mi enemigo personal Schweitzer me ha cubierto de elogios en seis números! del Soz[ial]- Demo[ krat] por mi libro?

¡Qué pesadez para esa vieja ramera de Hatzfeld!

7 Alusión al artículo 11 de la ley sobre la prensa, propuesto el 11 de febrero al Cuerpo legislativo por varios diputados, Jean Dollfus entre ellos, y adoptado el 6 de marzo de 1868. El artículo prevee una multa de 500 francos para cualquier artículo de la prensa concerniente a la vida privada de un individuo. 8 Los artículos de Schweitzer dedicados a El capital se publicaron, en realidad, en doce números del periódico y la serie se extendió desde el 22 de enero hasta el 6 de mayo.

Carta de Marx Londres, 6 de abril de 1868.

Querido Kugelmann: La joven pareja! se casó por lo civil el pasado jueves (la ley de aquí no exige el matrimonio RELIGIOSO) y salió para Francia para pasar allí su Honeymoon [luna de miel]. Le envían, a usted y a la señora Gertrudis, sus mejores recuerdos.

Coppel se apareció en mi casa; lamentablemente, no pude recibirlo porque estaba cubierto de cataplasmas. Engels estuvo aquí para la boda y salió ayer. Ante su insistencia, me decidí a probar un tratamiento con arsénico, porque no puedo seguir por más tiempo en este estado. Uno de sus amigos de Manchester se ha repuesto por completo, y relativamente en poco tiempo, gracias a este tratamiento. Yo tenía ciertas prevenciones contra el arsénico, a raíz de un debate entre médicos franceses, que había leído en la Gacette médicale [Gaceta médica]. Aquí, el problema irlandés está actualmente en primera plana. Desde luego, Gladstone y Compañía lo han explotado únicamente para volver al poder y hacerse de un electoral cry [un lema electoral] para las próximas elecciones, que se celebrarán sobre la base del household suffrage [derecho de voto para todos los jefes de familia]. EN UN PRIMER MOMENTO, este enfoque de las cosas perjudicará al partido obrero, puesto que, entre los trabajadores, los intrigantes que quieren formar parte del próximo Parlamento, los Odger, los Potter, ete., tienen ahora un nuevo PRETEXTO para aliarse a los liberales burgueses. Por lo demás, todo esto no es más que el castico que Inglaterra, y por ende la clase obrera inglesa, sufre por el gran crimen *que viene de muchos siglos atrás— que ha cometido hacia Irlanda. Y, in the long run [a largo plazo], resultará sin embargo beneficioso para la clase obrera inglesa. Efectivamente, la English established l Paul y Laura Lafargue.