1 de febrero de 1868.

Querido Fred: Espero que también tú no estés indispuesto, ya que esta semana no me has escrito ni me has devuelto las cartas de Kugelmann y Kertbenyi (las necesito para contestar). El pasado martes salí al Museo y a pasear. El miércoles brotó un nuevo salpullido. Es más pequeño y no me impide estar sentado, pues se halla en la parte superior de la cadera izquierda. Pero andar es perjudicial, por el roce y porque favorece la inflamación. Creo que este monstruo se extinguirá esta misma semana. Si nada vendrá después, apenas me atrevo a esperarlo dados los incontables desengaños. ¡Que el diablo se lleve esa porquería! Adjunto carta de Schily. Por ella se ve que en París las cosas están podridas, como todo lo que se relaciona con Moses. Tampoco me parece Reclus el hombre indicado. Del polaco de Ginebra, naturalmente, ni hablar. En cuanto tengas a mano tu artículo para la *Fortnightly*, Lafargue lo afrancesará para el *Courrier Français*. Por los recortes vieneses adjuntos, que Fox me envía desde Viena, se ve cómo allí hacen estragos Lassalle y Delitzsch. Al mismo tiempo, se ve que ese canalla de Bernard Becker aparece allí como un gran hombre. Ahora es «gran alemán», tras haber sido bismarckiano. Si aún tienes una copia de tu artículo en la *Frankfurter Börsenzeitung*, envíamela.

Salut D KM

La colecta para Freiligrath avanza; ha alcanzado ya más de 39.000 táleros.