en Londres

Manchester, 3 de enero de 1868

Querida señora Marx:

He de pedirle disculpas por haber dejado sin contestar su carta durante tanto tiempo. Pero la época de Navidad es la única en todo el año que, incluso fuera del negocio, me hace sentir de manera palpable que tengo un pie en la burguesía, y esto trae consigo aquí en Manchester mucho comer y beber, estómagos descompuestos, con la consiguiente displicencia obligada y pérdida de tiempo. Eso ha pasado ya en buena medida, y empiezo a respirar de nuevo.

Sólo lamento no haber podido conseguir de momento una caja más grande, pero tuve que tomar lo que había a mano en el almacén¹...; pronto lo remediaré.

Adjunto te envío lo último de Siebel. Te ruego que me devuelvas cuanto antes esta carta, así como otra anterior enviada al Mohr; debo escribirle el día 8, el correo sale sólo dos veces al mes, y al pobre diablo le da un gran placer ver que se piensa en él. Él hace lo suyo con toda honradez a pesar de su enfermedad. El artículo del «Barmer Zeitung» es suyo!%%!. Lo que el Mohr piense del asunto del «Kölner Zeitung» bien puede decírmelo; si él opina que sería mejor que yo escribiera por ello a Meißner, puedo encargarme de hacerlo y mandarle al mismo tiempo el recorte de Barmen.

El pater peccavi? de Hofstetten es sumamente divertido!!. Naturalmente, él huele en todas partes a Liebknecht.? En todo caso, a estos señores ya se les ha puesto la tentación de aplastar el libro y al mismo tiempo explotarlo.

A Wilhelmchen le escribiré estos días. De Kugelmann no he vuelto a saber nada, ni de cómo han tirado los artículos de los suabos?.

Con los artículos aparecidos hasta ahora!*! podría Meißner ya armar un bonito anuncio, el cual sería muy oportuno ahora que han pasado las Navidades. En especial deberían incluirse también los pasajes en que se exhorta a los economistas a defenderse.

Espero que el Mohr se haya librado ya de su carbunclo. Pero todo eso no sirve de nada; él tiene que hacer algo para deshacerse por fin de toda esa historia. El segundo tomo*"! sólo puede salir ganando, también en cuanto al tiempo de terminación, si se combaten los carbunclos durante una temporada con toda energía. ¿Qué tal si volviera a tomar arsénico?

Mis mejores saludos al Mohr y a toda la familia, y un cordial Próspero Año Nuevo de su

F. E.