Manchester, 19 de diciembre de 1867

Querido Moro:

Por supuesto, la correspondencia con Wilhelmchen exige precaución. Como ya te dije antes, la estrechez de miras unilateral, esa obstinación en un solo fin, fue su suerte y el secreto de su efecto en el Reichstag. Desgraciadamente, eso sólo funciona una vez, y la publicación de los discursos —prescindiendo de las cartas de Kugelmann— demostró que ya se había ido demasiado lejos con ello. Ahora se añade el papelucho ese, donde las palabras aladas quedan fijadas negro sobre blanco y se nos cargan las culpas; luego el Parlamento aduanero, y con él una segura vergüenza para nosotros si no se instruye un poco a Wilhelmchen. Dado su eminente talento para meter la pata, era de esperar algo grande, y todavía lo es. Ciertamente, sólo podemos protegerlo de las mayores pifias, pero su alocución a Viena y su amistad con los federalistas, es decir, con Grün, ya es bastante grave. Por eso sólo puedo darle dos puntos de vista principales: 1) no adoptar una actitud simplemente negativa, es decir, reaccionaria, frente a los acontecimientos y resultados de 1866, sino crítica (lo que, desde luego, le resultará difícil), y 2) atacar a los enemigos de Bismarck tanto como al propio Bismarck, ya que tampoco aquellos valen nada. Ya ves lo bien que se ha metido con Grün y Cía.; ¡sería un bonito triunfo para Bismarck si nosotros o los nuestros hiciéramos una alianza con esa gentuza! Ahora tenemos que esperar a ver qué resulta. La estupidez de Clerkenwell fue evidentemente obra de algunos fanáticos especiales; es la desgracia de todas las conspiraciones llevar a semejantes estupideces, porque “algo tiene que ocurrir, algo hay que emprender”. Especialmente en este ramo de los explosivos y los incendios en América se ha fanfarroneado mucho, y luego vienen algunos asnos y provocan semejantes desatinos. Estos caníbales suelen ser además los mayores cobardes, como parece que ya el tal Allen se ha pasado a testigo de la corona. ¡Y encima la idea de liberar Irlanda incendiando una sastrería londinense! ¿Has leído la amenaza de los rusos (Russischer Invalid) de que la alianza de Francia y Austria hace imposible la paz europea, porque no deja que se resuelvan las cuestiones alemana, italiana y oriental? Muy bonito. Bismarck y Gortschakow parecen querer tomar ahora la ofensiva. Tu amigo Lippe ha sido sacrificado a los manes de los desposeídos; su destitución fue el precio por el que los nacional-liberales abandonaron la oposición a los 25 millones para los Welfen y los de Nassau. Muchos saludos a las ladies.

Tuyo,

F. E.