Querido Kugelmann:

„En continuación de mi atenta de ayer“ —para que tampoco se desacostumbre usted del todo al estilo comercial—, encontrará adjuntos 2 artículos: el uno, que entra en el contenido del libro, para el Beobachter; el otro, que expone meramente lo fáctico, para el Gewerbeblatt o el Staatsanzeiger. Las dificultades que hubo que superar en el primero las comprenderá usted si considera que el redactor del Beobachter es el charlatán suabo Karl Mayer, el del „Herr Vogt“, quien ciertamente jamás nos hace a sabiendas ningún favor. Que estos artículos sólo pueden circular en copia, usted lo sabe de sobra; pero quisiera rogarle que conserve todos los originales, pues nunca se sabe para qué pueden ser buenos. Para el Merkur enviaré también algo, pero por ahora no puedo trabajar tanto por la noche, pues me excita demasiado &, por ejemplo, la noche pasada apenas pude dormir por culpa de los artículos. El tiempo, los negocios & un resto del tic douloureux del domingo pasado me impiden montar a caballo, y así no consigo recuperar mi estado normal. El asunto Siebenmark en la Zukunft no lo he leído; rara vez veo ese periódico. Por hoy, adiós. Son las 6 de la tarde, la hora de cerrar, & estoy cansado y hambriento. Suyo, F. E.