Londres, 28 de noviembre de 1867.

Querido Fred,

Veo que no te he incluido las 2 cartas de Borkheim. Pero tampoco es necesario. Ayer tuve con él la «entrevista» que deseaba. Ha vuelto a lo del préstamo (se lo propuse hace 2 meses) a la sociedad de seguros de vida «Atlas», cuyo secretario es amigo suyo. Ayer rellené los papeles en su casa. Tú sólo figuras como referencia. 150 libras esterlinas (de las cuales Borkheim recibiría 45) reembolsables el 1 de septiembre. Ya no creo en el éxito de las operaciones de Borkheim. No dudo de su buena voluntad. ¿Has recibido su perla? (en francés y alemán hasta ahora).

Adjunto importante carta de Schily. Debes devolvérmela inmediatamente; al mismo tiempo, dejar constancia de tu opinión. En todo caso, no permito que Moses saque «ganancia» de mi trabajo sin que yo gane también algo con ello.

Con el fenianismo tengo que andar con diplomacia. No puedo callarme del todo, pero tampoco quiero que esos tipejos resuman la crítica de mi libro en que soy un demagogo. El Gentz que pertenece a Borkheim (importante por el artículo sobre Rusia) te lo envío sin su conocimiento. Me lo devuelves en cuanto hayas terminado.

Ahora tengo un sarpullido bastante generalizado de forúnculos, y eso me alegra. La enfermedad carbuncular está haciendo erupción.

Salud, don Moro. Mis recuerdos a la señora Burns.

Jenny va de luto desde la ejecución de Manchester y lleva su cruz polaca en una cinta verde.